Le estoy dando Mi pacto de paz

(25:12)

El Rebe de Kotzk solía decir: "No hay nada más entero que un corazón quebrado". En verdad no hay nada que sea tan completo en su devoción al Creador como un espíritu contrito. Cuando nos vemos a nosotros mismos como seres perfectos, acabados, entonces estamos a millones de kilómetros de Hashem, porque nos hemos transformado en el centro de nuestro propio universo ilusorio. Pero cuando tenemos el corazón "roto" y el espíritu humilde, entonces podemos acercarnos a nuestro Padre que está en el Cielo.

En el Sefer Torá, en esta perashá Pinejas, dice: "Yo (Hashem) le estoy dando Mi pacto de shalom...". La letra VAV de la palabra shalom en esta sección de la Torá está partida en el medio, en todos los Sefer Torá del mundo y desde siempre. La letra vav es como una persona. Es una línea vertical derecha, como alguien que está parado erguido. El equivalente numérico de la letra hebrea vav es seis. El hombre fue creado en el sexto día. La letra vav está "rota". Esto apunta a que, para poder ser verdaderamente shalem (enteros), debemos estar "quebrados", con el espíritu verdaderamente arrepentido y humilde ante el Todopoderoso. Nadie que tenga orgullo puede sentirse cerca de Él pues no sentirá la necesidad de ello; le basta con su propia compañía y con ser objeto de admiración por parte de los demás. La próxima vez que nos pongamos de pie para elevar nuestra plegaria, shajarit, minjá o arbit (la plegaria de la mañana, de la tarde o de la noche), pidámosle a Hashem no sufrir nunca de un corazón orgulloso y arrogante para que podamos seguir practicando el bien, emocionarnos con las maravillas de Su creación y encaminarnos siempre en el sendero que Él nos marca en Su sagrada Torá.

(Adaptado de: Rabi M. Z.Goldbaum, Darké Musar)