Siguiendo tus instrucciones, para preservar la confidencialidad no se publica la cuestión por ti planteada.

 

 

 

¿Sabes?, cuando miro a la gente, pienso en cada uno de los mundos que representan, en sus problemas, en sus penurias, alegrías, triunfos, fracasos, anhelos...y me viene a la mente las palabras de Shlomo cuando dice: "En vano trabajan los edificadores, si Hashem no es el que edifica", puede que esté atravesando por momentos difíciles y con todo tengo la seguridad de que Hashem está edificando mi vida en todas sus áreas, en todas, ¿pueden tener esa certeza los gentiles?.

No exactamente, no la tienen, ya que cuando su vida se ve inmersa en un problema por simple que pueda parecer, todo su mundo se derrumba, ¿quién ha edificado entonces su vida?. O Hashem construye nuestra vida, o no la construirá nadie.

 

Podemos sentir quizá como Gustavo Adolfo Bequer cuando lo expresó de esta forma: "Mi vida es un erial, flor que toco se deshoja, es como si... en mi camino fatal, alguien va sembrando el mal para que yo lo recoga".

O podemos poner nuestra vida en manos de H' y sentir que mi vida la construye El Santo, Bendito sea, cada día, cada instante, el dirige mis pasos por la senda de la justicia.

 

Entonces puedo sentir como si una voz a mi lado me recordara las palabras del profeta Habakuk: "Aunque no florezca la higuera, ni haya frutos en las vides, y los campos no den sustento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales.

Con todo, yo me alegraré en H’ , y me gozaré en el D-s de mi redención. Adonay es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas, y en las alturas me hace andar".

 

Puedo hacer esto, alegrarme en mi tristeza, gozarme en mi desdicha, sentirme fuerte en mi debilidad, ante las buenas noticias se dice: "Bendito sea el que es bueno y hace el bien", y ante las malas noticias se dice: "Bendito sea el juez justiciero", decía Rabba: "Lo que significa es que debe recibirse lo malo con alegría".

Y dijo Rabí Aja en nombre de Rabí Leví: "¿de que pasuk se deduce?, del que dice misericordia y juicio cantaré; a tí cantaré, H' (Tehilim 101:1); Tanto si es misericordia como si es juicio, cantaré".

 

El hombre crea imperios, levanta torres como la de tu hermosa París, o las gemelas en New York, que en apenas unos minutos quedaron en el más dramático recuerdo, los imperios caen, las torres son destruidas, las naciones se transforman y muchas desaparecen, ¿por qué?, porque son la obra del hombre, pero existe un creación muy especial, creada con el mayor y más sublime amor, Israel. Todo puede ser destruido, o abandonado al olvido, pero Israel permanece.

¿Quién ha edificado a Israel?, por muy poderoso que el ser humano crea que es, no es nada si Hashem no es el que edifica.

 

Bendito seas Hashem que has edificado a Israel, Bendito seas Hashem que te complaces en nuestra alegría y transformas nuestra tristeza en gozo, Bendito seas que nos has dado tu Torah y con ella la vida.

 

Querido amigo, ¿no has pensado en alguna ocasión que tal vez quien vive cerca de ti, tu vecino, tu compañero de trabajo más próximo, un familiar, o ese desconocido que cada día ves en el autobús, pueden estar atravesando por un bache emocional, o estar atrapado en la desesperación?, ellos no tienen lugar de donde sacar fuerza de la debilidad, y se consumen mientras buscan en el mundo lo que el mundo nunca podrá darles.

 

En vano trabajan los edificadores, si Hashem no es el que edifica.

 

Te deseo Shalom, amigo mío.

 

Rafael

http://www.kolisraelorg.net