"Lo
verdadero es demasiado sencillo, pero siempre se llega a ello por lo más
complicado".
Sand, George
Estimados amigos de Kol Israel org:
Esta carta va dirigida a todos vosotros, a todos los que mezclados entre las naciones habíais optado por la asimilación y así habéis vivido y sobrevivís entre los gentiles. También a todos aquellos judíos que una vez fuísteis atraídos hacia los diferentes grupos neo cristianos llamados "mesiánicos" hoy pero que no dejan de ser una continuidad del cristianismo bimilenario, cuyos objetivos fundamentales siguen por ello siendo los mismos que los del cristianismo tradicional.
A todos quienes deseando volver a casa os habéis encontrado con las puertas cerradas y en muchas ocasiones con la duda de quienes fueron designados a ser los pastores de Israel y a velar con gran cuidado por el bien de las ovejas de Hashem.
Para todos vosotros que deseando fervientemente reencontraros con Israel, iniciando el retorno a casa, os habéis encontrado con un camino lleno de dificultades que otros han colocado a vuestro paso. Si hubieran sido los gentiles lo habríamos comprendido porque eso es lo único que han estado haciendo desde que existimos, pero que si lo hacen quienes por designio han sido llamados a ser pastores de Israel es lo que más dolor puede causar y lo que más cuesta entender.
Cierto que existen formas que han de ser asumidas, formas establecidas por los sabios que han de ser respetadas, y obedecidas con verdadero amor, porque de lo contraro podría ocurrir como al tiempo del Exodo cuando otros pueblos salieron junto a Israel pero que se volvieron a practicar sus idolatrías induciendo a los demás a caer en sus abominaciones. El retorno a casa podrá parecernos lleno de dificultades, pero así es como ha de ser; seamos probados ahora por nuestros rebes y maestros porque el día de Hashem será de duro litigio en el desierto de los pueblos como está escrito, y allí todos serán probados sin excusa.
En este camino vosotros sabéis que surgen inconvenientes, nadie dijo jamás que los caminos de Hashem fueran caminos de rosas, cierto que de la Torah se dice que es Darjey Noam, caminos placenteros, pero quien se acerca a Hashem sabe que transitará por un camino plagado de problemas. Así las palabras de Hashem a Yejetzkel resuenan eternas para nosotros:
EZEQUIEL 34
Profecía contra los pastores de Israel
34:1 Vino a mí palabra de Hashem, diciendo:
34:2 Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza, y di
a los pastores: Así ha dicho Hashem el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel,
que se apacientan a sí mismos! ¿No apacientan los pastores a los rebaños?
34:3 Coméis la grosura, y os vestís de la lana; la engordada degolláis, mas
no apacentáis a las ovejas.
34:4 No fortalecisteis las débiles, ni curasteis la enferma; no vendasteis la
perniquebrada, no volvisteis al redil la descarriada, ni buscasteis la perdida,
sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia.
34:5 Y andan errantes por falta de pastor, y son presa de todas las
fieras del campo, y se han dispersado.
34:6 Anduvieron perdidas mis ovejas por todos los montes, y en todo
collado alto; y en toda la faz de la tierra fueron esparcidas mis ovejas, y no
hubo quien las buscase, ni quien preguntase por ellas.
34:7 Por tanto, pastores, oíd palabra de Hashem:
34:8 Vivo yo, ha dicho Hashem el Señor, que por cuanto mi rebaño fue para
ser robado, y mis ovejas fueron para ser presa de todas las fieras del
campo, sin pastor; ni mis pastores buscaron mis ovejas, sino que los
pastores se apacentaron a sí mismos, y no apacentaron mis ovejas;
34:9 por tanto, oh pastores, oíd palabra de Hashem.
34:10 Así ha dicho Hashem el Señor: He aquí, yo estoy contra los pastores; y
demandaré mis ovejas de su mano, y les haré dejar de apacentar las ovejas;
ni los pastores se apacentarán más a sí mismos, pues yo libraré mis ovejas
de sus bocas, y no les serán más por comida.
34:11 Porque así ha dicho Hashem el Señor: He aquí yo, yo mismo iré a
buscar mis ovejas, y las reconoceré.
34:12 Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus
ovejas esparcidas, así reconoceré mis ovejas, y las libraré de todos los
lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad.
34:13 Y yo las sacaré de los pueblos, y las juntaré de las tierras; las traeré a
su propia tierra, y las apacentaré en los montes de Israel, por las riberas, y
en todos los lugares habitados del país.
34:14 En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel
estará su aprisco; allí dormirán en buen redil, y en pastos suculentos serán
apacentadas sobre los montes de Israel.
34:15 Yo apacentaré mis ovejas, y yo les daré aprisco, dice Hashem el
Señor.
34:16 Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada; vendaré
la perniquebrada, y fortaleceré la débil; mas a la engordada y a la fuerte
destruiré; las apacentaré con justicia.
34:17 Mas en cuanto a vosotras, ovejas mías, así ha dicho Hashem el Señor:
He aquí yo juzgo entre oveja y oveja, entre carneros y machos cabríos.
34:18 ¿Os es poco que comáis los buenos pastos, sino que también holláis
con vuestros pies lo que de vuestros pastos queda; y que bebiendo las
aguas claras, enturbiáis además con vuestros pies las que quedan?
34:19 Y mis ovejas comen lo hollado de vuestros pies, y beben lo que con
vuestros pies habéis enturbiado.
34:20 Por tanto, así les dice Hashem el Señor: He aquí yo, yo juzgaré entre la
oveja engordada y la oveja flaca,
34:21 por cuanto empujasteis con el costado y con el hombro, y
acorneasteis con vuestros cuernos a todas las débiles, hasta que las
echasteis y las dispersasteis.
34:22 Yo salvaré a mis ovejas, y nunca más serán para rapiña; y juzgaré
entre oveja y oveja.
34:23 Y levantaré sobre ellas a un pastor, y él las apacentará; a mi siervo
David, él las apacentará, y él les será por pastor.
34:24 Yo Hashem les seré por Dios, y mi siervo David príncipe en medio de
ellos. Yo Hashem he hablado.
34:25 Y estableceré con ellos pacto de paz, y quitaré de la tierra las fieras; y
habitarán en el desierto con seguridad, y dormirán en los bosques.
34:26 Y daré bendición a ellas y a los alrededores de mi collado, y haré
descender la lluvia en su tiempo; lluvias de bendición serán.
34:27 Y el árbol del campo dará su fruto, y la tierra dará su fruto, y estarán
sobre su tierra con seguridad; y sabrán que yo soy Hashem, cuando rompa
las coyundas de su yugo, y los libre de mano de los que se sirven de ellos.
34:28 No serán más por despojo de las naciones, ni las fieras de la tierra las
devorarán; sino que habitarán con seguridad, y no habrá quien las espante.
34:29 Y levantaré para ellos una planta de renombre, y no serán ya más
consumidos de hambre en la tierra, ni ya más serán avergonzados por las
naciones.
34:30 Y sabrán que yo Hashem su Dios estoy con ellos, y ellos son mi
pueblo, la casa de Israel, dice Hashem el Señor.
34:31 Y vosotras, ovejas mías, ovejas de mi pasto, hombres sois, y yo
vuestro Dios, dice Hashem el Señor.
No habría mucho más que añadir a lo que Hashem expresó con toda claridad, no es necesario explicar lo que resulta más que evidente..
Pues por encima del hombre está Hashem:
No fortalecisteis las débiles, ni curasteis la enferma; no vendasteis la
perniquebrada, no volvisteis al redil la descarriada, ni buscasteis la perdida,
sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia.
Y andan errantes por falta de pastor, y son presa de todas las
fieras del campo, y se han dispersado.
34:6 Anduvieron perdidas mis ovejas por todos los montes, y en todo
collado alto; y en toda la faz de la tierra fueron esparcidas mis ovejas, y no
hubo quien las buscase, ni quien preguntase por ellas.
34:7 Por tanto, pastores, oíd palabra de Hashem:
34:8 Vivo yo, ha dicho Hashem el Señor, que por cuanto mi rebaño fue para
ser robado, y mis ovejas fueron para ser presa de todas las fieras del
campo, sin pastor; ni mis pastores buscaron mis ovejas, sino que los
pastores se apacentaron a sí mismos, y no apacentaron mis ovejas;
34:9 por tanto, oh pastores, oíd palabra de Hashem.
Así ha dicho Hashem el Señor: He aquí, yo estoy contra los pastores; y
demandaré mis ovejas de su mano.
Porque así ha dicho Hashem el Señor: He aquí yo, yo mismo iré a
buscar mis ovejas, y las reconoceré.
34:12 Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus
ovejas esparcidas, así reconoceré mis ovejas, y las libraré de todos los
lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad.
34:13 Y yo las sacaré de los pueblos, y las juntaré de las tierras; las traeré a
su propia tierra, y las apacentaré en los montes de Israel, por las riberas, y
en todos los lugares habitados del país.
34:14 En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel
estará su aprisco; allí dormirán en buen redil, y en pastos suculentos serán
apacentadas sobre los montes de Israel.
34:15 Yo apacentaré mis ovejas, y yo les daré aprisco, dice Hashem el
Señor.
34:16 Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada; vendaré
la perniquebrada, y fortaleceré la débil; mas a la engordada y a la fuerte
destruiré; las apacentaré con justicia.
Muchas interpretaciones podrán hacerse, muchas explicaciones se podrán ofrecer, pero nadie puede negar lo que claramente opina Hashem, nuestros sabios, nuestros rebes y maestros están para velar por los judíos, por todos los judíos, por los alejados, y por los ortodoxos, por los sionistas y por los asimilados, por los más justos y por los despreocupados, por los de Israel y por los anusim.
Nunca os encontraréis con un rav que os cierre la puerta de su corazón, ni apague las velas de vuestro shabat. porque los pastores de Israel cuidan de cada judío, aquellos que se hacen pasar por pastores de Israel sin haber sido designados por Hashem para tan solemne deber, son los falsos pastores denunciados por D-s en boca de Yejetzkel.
Quiero compartir con vosotros la siguiente historia extraída de nuestra tradición judía.
La plegaria de los rebaños de Israel
Había un pastor que siempre decía al Señor: "Maestro del universo, si tienes un rebaño, yo te lo guardaré sin cobrarte nada, puesto que te amo".
Cierto día un sabio oyó la extraña oración y preocupado por lo que juzgó una ofensa a D-s, enseñó al pastor los rezos establecidos por los todos los demás sabios. Pero en cuanto se separaron, el pastor olvidó las oraciones.
Sin embargo, con miedo a ofender a D-s si le ofrecía guardar sus rebaños decidió abandonar por completo cualquier tentativa de conversación con El Santo.
Aquella misma noche el sabio tuvo un sueño: "¿Quién guardará los rebaños del Señor? -decía un ángel-.El pastor rezaba con su corazón y tu le enseñaste a rezar con la boca".
Al día siguiente el sabio volvió al campo, pidió perdón al pastor e incluyó la oración del rebaño en su libro de salmos.
Esta historia viene a traer paz y esperanza a nuestras vidas, no debemos reparar en los tropiezos, ni en las dificultades que pongan a nuestro paso, el retorno a casa ya ha comenzado y ¿quién podrá impedirnos el paso? cuando Hashem nos toma de la mano y nos dice:
Porque así ha dicho Hashem el Señor: He aquí yo, yo mismo iré a
buscar mis ovejas, y las reconoceré.
Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus
ovejas esparcidas, así reconoceré mis ovejas, y las libraré de todos los
lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad.
Y yo las sacaré de los pueblos, y las juntaré de las tierras; las traeré a
su propia tierra, y las apacentaré en los montes de Israel, por las riberas, y
en todos los lugares habitados del país.
En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel
estará su aprisco; allí dormirán en buen redil, y en pastos suculentos serán
apacentadas sobre los montes de Israel.
Yo apacentaré mis ovejas, y yo les daré aprisco, dice Hashem el
Señor.
Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada; vendaré
la perniquebrada, y fortaleceré la débil...
A partir de aquí ya sea que unos corran, o con paso medido otros; comencemos todos juntos a hacer de la Torah el centro de nuestras vidas porque nuestro pastor no es un hombre cualquiera, sino D-s. Y los rebes por EL designados nuestros maestros de quienes hemos de ser dignos.
Shalom a todos.
Rafael T.Perez