Cuando te acuestas
Beit Shamai (casa de estudios de Shamai) y Beit Hilel (casa de estudios de Hilel) tenían opiniones diferentes en lo que respecta a cómo leer el Shemá (la Plegaria “Escucha Israel...”).
Beit Shamai sostenía que el versículo
‘Cuando te acuestas a dormir y cuando te levantas’ se debe interpretar
literalmente; a la noche debe recitar el Shemá recostado en la cama y a la mañana
la persona debe recitar el Shemá de pie. Beit Hilel, por otro lado, sostenía
que las palabras de la Torá sólo nos dicen cuándo recitar Shemá; en el
momento de ir a dormir y en el momento de levantarse, es decir, a la noche y a
la mañana. Sin embargo cada persona es libre de recitarlo en la postura que
guste; acostada, o caminando.
Cierta vez Rabí Elazar ben (hijo de) Azariá y Rabí Ishmael se encontraban
juntos en una posada cuando se hizo de noche.
Rabí Ishmael se encontraba recostado en su cama; Rabí Elazar estaba parado.
Rabí Ishmael se puso de pie y dijo el Shemá, mientras que Rabí Elazar ben
Azariá se acostó en su cama para decir la plegaria.
Cuando terminaron Rabí Elazar se volvió hacia su compañero y le dijo,
“Ishmael, amigo mío, tu conducta me recuerda a una parábola:”
Cierta vez había un judío que tenía una barba larga y hermosa. Un día sus
amigos se acercaron a él diciéndole, “¿Sabías que tu barba es
verdaderamente muy bella?” “¡Si es así me la cortaré ya mismo!”
“Cuando te vi acostado en la cama, estaba seguro que ibas a decir el Shemá en
esa posición, como sostiene Beit Shamai. Sin embargo, para mi sorpresa, te
levantaste de la cama para decir el Shemá nocturno. Pero en realidad uno se
acuesta a la noche.”
“Beit Hilel opina que se debe recitar el Shemá como desee,” dijo Rabí
Ishmael. “Como no es una obligación decirlo acostado me levanté.”
“¿Pero por qué no dijiste Shemá acostado? Beit Hilel te permite decirlo en
esa posición, también.”
“Es una buena pregunta”, ‘dijo Rabí Ishmael. “pero como decimos que
debemos aceptar las opiniones de Hilel como halajá (ley judía) tenía miedo
que nuestros talmidim (alumnos) nos vieran a ambos decir el Shemá acostados y
llegaran a la conclusión que la opinión de Beit Shamai es la correcta, con
respecto a recitar Shemá. Este error sería un obstáculo para las generaciones
venideras.”
Editorial Benei Sholem