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ADIOS A LA VIDA E lucevan le estelle
por Rafael T.Perez
Pocos placeres tan intensos podemos encontrar en nuestro breve paso por este mundo, como imbuirnos del espíritu escénico emanado de una ópera y, si esta es Tosca de Puccini, entonces ese espíritu se transforma en sentimiento. De sentimientos hablamos, occidente a dado al mundo momentos para el olvido pero también instantes de gloria, y no solo grandes científicos, literatos, políticos, descubridores...también, afortunadamente, músicos de renombre cuyas notas pudieran ser captadas un día en alguna órbita lejana de una galaxia perdida. Bethoven, Mozart, Haydn, Tchaikovsky, Verdi, Puccini y tantos compositores, que no hacemos justicia si citando a unos no mencionamos a los otros. Pero fueron todos ellos quienes legaron una de las más ricas herencias de las que podemos hoy disfrutar, Orquestas, Sinfonías, Cuartetos, de Cámara...cuan diferentes estos grandes compositores y músicos a aquellos que, únicamente, basan todas sus composiciones del odio haciendo infame uso de los trombones del miedo, los oboes del oscurantismo y los violines de la ignorancia y pretendiendo que todos permanezcamos sentados atendiendo inmóviles al Opus del terror que representan. El adios a la vida de Puccini es el adios a la vida de Europa. Una hora te queda de vida, le dice el carcelero a Cavaradossi protagonista de esta obra, en una hora vendrán a buscarte los soldados y te llevarán al paredón. Entonces le pedirá una gracia, dejad que escriba una carta postrera, y será en ese instante cuando Cavaradossi canta su epitáfico adios a la vida: E lucevan le stelle... ed olezzava la terra... stridea l'uscio dell'orto... e un passo sfiorava la rena... Entrava ella, fragrante, mi cadea fra le braccia... Oh! dolci baci, o languide carezze, mentr'io fremente le belle forme disciogliea dai veli! Svanì per sempre il sogno mio d'amore... L'ora è fuggita... E muoio disperato! E non ho amato mai tanto la vita!... Lucen las estrellas, como las estrellas que ornamentan en círculo cerrado la bandera de la Unión Europea, una hora te queda de vida también a ti Europa. Después no habrá ni estrella ni faro que, en tu nombre, ilumine nunca más. Europa no se ha dado cuenta, todavía, de que por su ambiguedad, por su hipocresía manifiesta, por su tibieza ante el terrorismo islámico y frente al empuje del islam, ha sido dejada a su suerte, Europa no es aun consciente de que la civilización occidental va a prescindir de ella por inútil. Aquellos que vaticinaban que Europa sería la potencia del siglo XXI no tardarán en reconocer la cruda realidad, Europa va camino de encontrarse con su merecida retribución. España rendida y de rodillas, Inglaterra temerosa, Holanda, Bélgica, los países del norte, todos a una suplicantes y Francia, la Francia que recientemente, por medio de su presidente Chirac, advertía de que en caso de ser atacada con armas de destrucción masiva respondería con todo su potencial nuclear, descubrimos que tan solo eran las palabras vanas de un ídolo con pies de barro. Si por unas viñetas Europa pidió perdón ¿qué ocurriría si Europa fuera atacada en nombre de ala con toda la brutalidad ya conocida y de la que tanto alardean los devotos del lunisferio? Si, Europa está siendo abandonada a su suerte, pues si es incapaz de defenderse a sí misma, menos podrá participar en la defensa de otros. "No daremos dinero a Hamas" proclamaron los líderes europeos, y ahí están los 120 millones de dólares que Europa ha entregado sin rechistar a esa organización terrorista. La palabra de Europa carece de valor, y si la palabra no puede ser creída, tanto menos las promesas de acción. Quien esté interesado en conocer cómo Europa es hoy un barco a la deriva, un Titanic del que se dijo que -ni Dios podría hundirlo- tan solo ha de observar los movimientos de las grandes naciones, EE.UU, Rusia, China e India. Europa sobra en este nuevo escenario mundial y no por carecer de importancia, sino por carecer de lo más importante, el deseo de defender los valores de la civilización más adelantada, próspera y culturalmente más rica que haya conocido la historia jamás. En Dinamarca unas viñetas soliviantaron al mundo islámico que, jaleados convenientemente por sus líderes, sembraron de caos sus países, arrasaron embajadas occidentales (casus belli en derecho internacional) quemaron banderas europeas, amenazaron de muerte a Europa y a los europeos y los más alevosos han llamado a la guerra santa, su yihad, contra occidente, y Europa pidió perdón...y el mundo islámico encontró el talón de Aquiles de los europeos, el miedo a perder su statu, el miedo a perder la vida, el miedo a perder su riqueza, el miedo en definitiva. Podríamos estar de acuerdo con el sentimiento herido de los musulmanes a causa de las viñetas en las que se caricaturizaba a mahoma, como si este fuera un dios inmortal a la manera griega, podríamos comprender su frustración aunque no justificar su iracundia. Sin embargo no son únicamente las viñetas, también los conos de helado de algunos restaurantes de comida rápida, y determinadas imágenes en las calles de nuestras ciudades, y las doctoras de hospitales, y las maestras de escuela, y el cuento de los tres cerditos que se lee en los parvularios, y los árboles de navidad de las plazas, y la caperucita roja que en vez de utilizar el burka o el jihab va a casa de su abuelita en minifalda, y los símbolos de nuestras banderas y escudos históricos y las piscinas mixtas, y las escuelas laicas y...la lista de cosas que les molestan es tan grande y tan extensa que únicamente se podría resumir en esta sola expresión, -libertad, vete al infierno- la que portaba un musulman que se manifestaba contra Dinamarca por el contencioso de las caricaturas de mahoma. Y con todo no es lo único que les molesta, pues a esa larga y extensa lista de cuestiones que les son ofensivas hay que añadir la risa y la memoria como males de occidente, como perversiones de un occidente que existe solo para ofender al islam, como perversiones ideadas por la entidad sionista y el gran satan americano que busca destruir a los pobres y oprimidos musulmanes del mundo, a los cuales se ha aliado, con el inconsciente pensamiento del mastuerzo, la izquierda europea. ¿Saben quién es Zerolo? un homosexual socialista que, a pesar de liderar una cabalgata gay extremadamente blasfema contra la iglesia católica en España, se ha posicionado a favor del islam que ha sido herido en sus sentimientos por una chirigota que denuncia una realidad sobre los musulmanes, una realidad cada vez más notoria a toda Europa, pero la comunidad musulmana de Ceuta se sintió ofendida por esa chirigota y ha amenazado con todos los castigos del cielo. No obstante a esta nueva ofensa ajena, lo extrañamente ridículo de este caso no es la ofensa que siente el islam sino la persona que se ha posicionado en su derecho a ser el ofendido, Zerolo, el lider de los homosexuales españoles...¿imaginan? un homosexual defendiendo a quienes, si les dan la oportunidad, no dudaran en colgarlo del palo más alto de la ciudad por ejercer una función que el islam condena con prisión o con la muerte. Los occidentales podemos reírnos de nosotros mismos, podemos caricaturizar o hacer chistes de nuestros presidentes, ironizar sobre nuestra política, cultura o religión, representar obras de teatro o hacer películas críticas con el sistema, pero siempre habrá lugar para una cerveza, un café o un mate compartidos. Sin embargo, como decía Khomeini, el en islam no hay nada gracioso, ellos no toleran el saludable ejercicio del humor excepto si es para hacer mofa de los judíos en particular y de los occidentales en general, eso no es tolerancia ni respeto ni aboga ciertamente por la fábula de la alianza de civilizaciones. "Carteles de mártires cristianos en tierra musulmana" titula un artículo del diario EL MUNDO viernes 3 de marzo 2006 página 30, y es que en la ciudad polaca de Poznan, el ayuntamiento de esa ciudad ha autorizado que una placa colocada en autobuses y tranvías recuerde a los polacos que en tierra islámica se mata a los que no son musulmanes. ¿Debería esto ofender alguna conciencia? ¿debería alguien sentirse ofendido por algo que es del todo un hecho veraz y manifiestamente real? es más ¿no deberían ser los ofendidos aquellos cuyas víctimas les pertenecen y no, desde luego, aquellos que las causaron?. La noticia continúa diciendo que: " La reacción no se hizo esperar. La comunidad musulmana de Polonia puso el grito en el cielo y calificó los carteles como una provocación" Los musulmanes niegan el derecho a la memoria, no es de extrañar que rechacen el derecho del pueblo judío a recordar al mundo que hubo un holocausto y que si no se impide el surgimiento de las ideologías totalitarias que lo provocaron, la historia podría volver a repetirse. ¿Y qué dice Europa, qué dijeron las autoridades y no pocos medios polacos? sorprendente..."No es el momento oportuno para hablar de los cristianos muertos en países musulmanes" No es el momento oportuno para hablar de las víctimas occidentales, pero cada día es el momento oportuno para recordar los muertos que se causan entre ellos mismos y los que produce la guerra internacional contra el terrorismo islámico, de esos la izquierda europea, de la mano de los medios de presión musulmanes, ya se encarga de recordarnos lo malos que somos los occidentales. Salvo por una leve diferencia, en occidente no se mata ni persigue a quien cree en un dios o en otro o en nada, o a quien vive permanentemente ofendido por el aire que los occidentales respiramos. Así que; Si Europa no considera oportuno recordar a sus propias víctimas ¿cómo esperar respeto y memoria para las víctimas que pertenecen a Israel y al pueblo judío? La risa les ofende, el recuerdo y la memoria les ofende, y sin embargo ellos pueden reírse cuanto quieran de Israel y del pueblo judío, pueden salir a las calles a celebrar cuantos 11S deseen repartiendo dulces y pasteles al recuerdo de su dios entre risa, carcajada y danzas, esas risas y esas danzas consideran que son legítimas cuando el objeto de la burla son los occidentales muertos en atentados terroristas, también, por supuesto, y los primeros, los judíos muertos, ah, pero unas viñetas, unas simples hojas garabateadas, una chirigota, o el recuerdo a todos aquellos que han sido asesinados por el islam, eso no, eso es ofensivo, hay que ser tolerantes y comprensivos con los sentimientos de los musulmanes, no hay que hacer nada que los pueda frustrar u ofender gratuitamente. Hay que construir la alianza de civilizaciones...pero no, no es una alianza ni es de civilizaciones, aquí solo hay una civilización, la otra tiene que desaparecer porque ala es grande y necesita espacio. Y pues si Europa es incapaz de defenderse a sí misma ¿cómo podrá defender a otros?, imposible. En la obra de Puccini, Tosca, el protagonista, en connivencia con sus captores representará una fusilamiento ficticio, el plan es que todo será una farsa y cuando se diluye en el viento el tonante sonido de los fusiles, de acuerdo a lo pactado anteriormente no se le dará el tiro de gracia, y en ese momento, su amada correrá a levantar a su enamorado Cavaradossi que, de acuerdo al plan, abrirá los ojos y se marcharán juntos por fin, pero, la tragedia dibujará en su rostro una mueca de espanto, su amado yace muerto entre sus brazos. Mucho tendrán que cambiar las cosas en Europa, como en la ópera de Tosca, una hora tan solo le queda de vida, pero aun puede solicitar una última gracia antes de que sea, finalmente, llevada al paredón de la justicia, exclamar que lucen las estrellas y entonar su adios a la vida. Rafael T.Perez 6 marzo 2006
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