ISRAEL AYER, ISRAEL HOY

Y el mundo también

 

Por Rafael T.Perez

http://www.kolisraelorg.net

 


              ¿Es lícito matar a un niño del que se sabe de forma incontrovertible que por su causa morirán millones?.

Interesante, a la vez que inquietante, cuestión, sin duda por la diatriba filosófica y moral que suscita; es amoral e inmoral siquiera solo imaginar la escena. Filosóficamente la lógica dejaría una puerta levemente entre abierta como negra opción si, por amor al mundo, millones de seres humanos pudieran salvarse de una muerte segura, una muerte ideada y provocada por ese niño una vez hecho hombre, o bestia. Si la vida de un adulto es valiosa, la vida de un niño no tiene precio, en última instancia, siempre podemos apelar a la esperanza de que una educación basada en aquellos valores humanos inherentes a la razón jamás permitan que ese niño se transforme en un monstruo, no obstante, ¿y si después de todo el niño crece y cumple con el rol para el que había nacido? ¿puede acaso cambiarse el destino?...Einstein teorizaba con la posibilidad de los viajes en el tiempo si se llegaran a conocer todos los secretos que la física de la teoría de la relatividad guarda celosamente, pero si el hombre pudiera realizar semejante viaje ¿podría alterar el tiempo y las circunstancias y con ello la historia? ¿y si luego todo resultara en una enorme metedura de pata y la situación generada por esa alteración fuera aun peor?.

            Imaginemos que esa posibilidad fuera real, que alguien pudiera realizar un viaje de semejante envergadura a través del tiempo, imaginemos, por ejemplo, que pudiéramos enviar al pasado a un, llamémosle, navegante temporal para que cumpliera una determinada misión, encontrar a hitler cuando aun era un niño, y matarlo. ¿El crimen sería moral o inmoral?. Observen las imágenes:

¿Cuál creen que es la diferencia entre la imagen de la derecha y la imagen de la izquierda?...

50.000.000 de muertos por la locura de un solo hombre.
  6.000.000 de judíos asesinados por una industria de muerte creada específicamente para exterminar a todo un pueblo, a toda una nación. Ahora retomemos la cuestión.
¿Es lícito matar a un niño del que se sabe de forma incontrovertible que por su causa morirán millones?.
La diferencia no está en los años transcurridos entre una y otra, sino en los muertos.

Nuestro navegante temporal se encuentra ahora mismo en 1889, el día 20 de abril en la ciudad de Braunau, está a punto de nacer el monstruo y nuestro navegante temporal únicamente tiene esta oportunidad. -Continuar leyendo-

     

Rafael T.Perez

09 marzo 2008

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