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NAJAL OZ
Bienvenidos a la realidad
Por Rafael T.Perez
http://www.kolisraelorg.net
Es la historia de siempre, el odio los cría y
ellos se juntan para convertir ese odio en forma de mortal atentado, mortal si, pero
también estúpido, tan estúpido como quienes lo llevaron a término. Y
decimos estúpido por cuanto que no hay nada de sabiduría en
despertarse una mañana con la idea fija de salir a matar, y salir a
matar judíos para honrar la voracidad de un dios es la mayor
estupidez de todas.
Ya que si maldito es el crimen, aún más maldito y aún más estúpido cuando
se comete en el nombre de aquello que ni siquiera existe, que dios
tan pobre y tan débil es aquel que incapaz por él mismo de hacer el
trabajo sucio se queda observando como los ignorantes y los
descerebrados, en una orgía de insana
locura, matan una y otra vez apelando al nombre de los dioses sean
estos de barro, de piedra, habiten en la espada del islam o
permanezcan colgados en una cruz o tenidos ingenuamente como resucitados.
Con lo ocurrido en Najal Oz, con lo que ha pasado al oeste de
Kisufim, con lo que podía haber ocurrido en el restaurante Grill
Express, con lo que diariamente ocurre en Sderot o Ashkelon, con lo
que vive Israel y sufre el pueblo judío constantemente y así a lo
largo de los últimos cien años, hemos llegado por fin al punto de no retorno, la misma propaganda
que embaucó a occidente contra Israel y contra el pueblo judío, y
que Arafat y sus terroristas supieron tan hábilmente extender hasta
el infinito y más allá, ayudados por un mundo islámico hostil a
Israel, y, no lo olvidemos, jaleados por una izquierda totalmente
escorada hacia el infierno y una Europa enajenada, esa misma propaganda que hablaba de
"ocupación" cuando quería decir claramente exterminio de Israel, ya
no es ignorada por nadie. En su afán, en su odio ciego, en su locura
religiosa, los asesinos ya no gritan "ocupación" sino exterminio y
conquista.
¿Acaso sus planes han variado y sus objetivos se han
transformado? no, sus planes son exactamente los mismos y sus
objetivos mantienen las mismas metas, pero lo que viene ocurriendo
es, simplemente, que la careta de la falsa bondad de una causa
sangrienta se ha caído definitivamente y no es que se muestren
diferentes sino que se muestran tal cual eran ayer, tal cual fueron,
tal cual son. No solo los que se hacen llamar "palestinos" van camino
del precipicio, con ellos arrastrarán a todo el conjunto de naciones
que viven organizadas bajo la sombra de la media luna, supieron
conquistar el desierto, pero no conquistarán los montes ni los
valles de Israel, no izarán banderas en las ciudades ni podrán bailar en
sus
calles, deberían saberlo, el pueblo judío gana aún cuando parezca
que va a a perder, vive aún cuando su vida apenas posee la débil
llama que anuncia la proximidad del silencio y la llegada de las
sombras, sin embargo es lo que tienen los cretinos de los pueblos,
lo que comparten y tienen en común todos los que nos han odiado y
todos los que al tiempo presente nos odian, eso precisamente, mucho
odio pero poca memoria.
El mundo se ha enterado de que en la práctica, la teoría es otra, de
que la causa del terrosismo contra Israel, perfectamente
subvencionado por todo el mundo islámico y aún apoyado
económicamente por las ricas naciones del occidente que no se
enteraban (o no querían enterarse) de que las inmensas cantidades de
dinero que iban a las arcas "palestinas" nunca servían para
construir un estado sino que eran empleadas para la destrucción de
otro y la aniquilación de un pueblo, el judío e Israel, esa causa
nunca fue motivada ni por diez ni por cien km de tierra, el origen
es mucho más umbrío y tenebroso que el vil polvo y las frías rocas,
sino por el apego al aire, a la nada, y por el odio irracional.
Y mientras en Europa, los europeos, se mostraban paternales con el
terror, en Israel se libraba una guerra por la supervivencia, guerra
que todavía perdura. Ya puede decir la Canciller Ángela Merkel que
el destino de Israel es el destino de
Alemania,
pero no solo de su país, el destino de Israel es el destino de toda
Europa y también, que nadie lo dude, del mundo entero. Pero ha
llegado el día por el que nos tenían por locos al denunciarlo, que
aquellos que llaman "palestinos" se demostrarían como lo que son y
hartos de hacerle el juego a los mojigatos europeos apartarían de sí
el disfraz de corderos para enseñarle al mundo el tamaño de sus
garras y lo afilado de sus uñas.
¿Qué nos espera? se preguntan los europeos ¿Qué te espera
Europa? desde hace años te lo hemos
advertido serenamente y nunca nos has escuchado, ahora te lo
dice a gritos esa misma parte del mundo que únicamente subsiste con
un sólo afán, aniquilar al pueblo judío y conquistar incluso el
universo entero, así pues; mira hacia
Israel porque eso es justamente lo que se te viene encima, podéis
continuar dormidos y reír cuanto queráis en vuestro sueño mientras
os sea posible, burlaros en tanto aún observáis el dolor judío desde
la distancia, pero que no os quepa la menor duda que la guerra
llegará a vuestro suelo y lo hará de la manera más cruel, brutal
forma de despertar os aguarda.
Y entonces el mundo entero comprobará si sois tan buenos en medio de
un clima de terror continuado como cuando os permitís dar consejos
entre tanto el fuego no es a vosotros a quien quema.
Bienvenidos a
la realidad.
Jerusalem, Sderot, Ashkelon, Beersheva, Neguev, Petaj Tikva, Najal
Oz, Kisufim, Ramat Gan...Israel.
A los hijos del odio les da igual,
ellos celebran sus muertes entre
amargos dulces y
forzadas risas, bailan sobre los restos de sus hijos y viven
convencidos de que sus almas sombrías se reúnen juntas en un paraíso
que, únicamente, existe en sus asolados pensamientos.
A nosotros no nos da igual, no debería darnos igual, no los suyos,
mucho menos los nuestros.
Quizá algunos vivan convencidos, como los
otros, de que eso, solo le puede pasar a los demás. Pero entre los
demás quién sabe... y es precisamente esta
realidad la que todas las familias de Israel soportan cada día,
durante los últimos 60 años, los últimos 20 siglos, a través de una
carretera que se prolonga en el tiempo y llega a nuestros primeros
padres, Caín vive para matar, la oscura, profunda y triste depresión
de su espíritu, la aridez de su mirada, el fuego que consume su alma
no descansa jamás, mientras ellos bailan sobre los despojos de sus
hijos y celebran cada una de nuestras muertes, y las suyas, a
nosotros nada más nos acompaña que un manto de soledad y lágrimas, y
sus risas forzadas con esos amargos dulces, con la desesperada
esperanza de que al fin llegue el amanecer, veamos los soleados
valles de la vida y se termine la noche, esta noche tan larga.
Se busca buena gente para construir un mundo.
Rafael T.Perez
14 Abril 2008
http://www,kolisraelorg.net
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