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Conclusiones de la Investigación de
Reclamaciones e Incidencias durante la Operación Plomo Fundido
Declaraciones del Portavoz de las Fuerzas de
Defensa de Israel
El Jefe del Estado Mayor de las IDF, el Teniente General Gab i
Ashkenazi, aprueba y autoriza la difusión pública de las
conclusiones obtenidas por los cinco equipos de investigación
asignados para desentrañar los hechos derivados de la conducta de
los soldados de las IDF durante la Operación Plomo Fundido.
Los equipos, encabezados por un funcionario con el rango de Coronel,
estaban compuestos por oficiales que no formaron parte directamente
de la cadena de mando durante la operación en cuestión, y fueron
nombrados por el Teniente General Ashkenazi para investigar a fondo
cierto número de incidencias de dominio público (debido a
informaciones difundidas por organizaciones internacionales y medios
de comunicación israelíes e internacionales, entre otras fuentes).
Los cinco equipos de investigación abordaron las cinco siguientes
cuestiones:
1. Reclamaciones relativas a incidentes en los que
instalaciones internacionales y de la ONU fueron bombardeadas o
dañadas durante la Operación Plomo Fundido. La investigación fue
dirigida por el Coronel Itzik Turgeman.
2. Incidentes en los que se abrió fuego contra instalaciones,
edificios, vehículos o personal médicos. La investigación fue
dirigida por el Coronel Erez Katz.
3. Reclamaciones en relación con incidentes en los que
civiles inocentes resultaron dañados. La investigación fue dirigida
por el Coronel Tamir Yedai.
4. El uso de armas que contienen fósforo. La investigación
fue dirigida por el Coronel Shai Alkalai.
5. Daños a infraestructuras y destrucción de edificios por
las fuerzas de tierra. La investigación fue dirigida por el Coronel
Adam Zusman.
La Unidad del portavoz de las IDF hizo hincapié en que las
investigaciones de estos expertos no suponen en modo alguno un
sustituto de la investigación que la central operativa de las IDF
está realizando sobre toda la operación, investigación que continúa
desarrollándose en varios frentes y que concluirá en Junio. Otros
asuntos incluyen un proceso de investigación o verificación dentro
de las IDF a varios niveles.
La decisión del Jefe del Estado Mayor de nombrar a los cinco equipos
investigadores, se deriva del deber profesional, moral y legal de
las IDF de aclarar una serie de reclamaciones que se produjeron en
relación con la conducta de las tropas. El proceso de examen incluye
una serie de operaciones de investigación, que constituyen el
protocolo de actuación aceptado por las IDF y otros ejércitos
occidentales. Estas se llevaron a cabo por tres expertos
investigadores con el rango de coronel, que no tuvieron
participación directa en los incidentes en cuestión.
De conformidad con el protocolo aceptado por el IDF para las
investigaciones profesionales, los investigadores trabajaron de
manera independiente y se les facilitó el acceso a todos los
materiales considerados pertinentes para el caso. También se les
dotó de libertad para interrogar a cualquier persona relevante para
el caso. Se les facilitaron las denuncias recibidas en las IDF y en
otros organismos israelíes, procedieron a entrevistarse con
numerosos soldados y oficiales, y se les proveyó de todos lo
documentos pertinentes y otros materiales. Cabe señalar que a cada
soldado cuyo testimonio fue requerido se le solicitó la cooperación
con la investigación, y los investigadores recibieron una
colaboración plena en todos los casos.
Las investigaciones demostraron que a lo largo de los combates en
Gaza, las IDF actuaron de acuerdo a lo establecido en las leyes
internacionales.
Las IDF mantuvieron un alto nivel de moralidad y profesionalidad
mientras se enfrentaban a un enemigo cuyo objetivo terrorista era la
población civil israelí, y que se servía para sus propósitos de la
población civil de la Franja de Gaza, usándolos como escudos
humanos. A pesar de tales circunstancias, la investigación ha
revelado muy pocos incidentes en los que se produjese un error
humano o de cálculo durante el combate. Estos lamentables accidentes
resultaron inevitables y se producen en toda situación de combate,
sobre todo en aquellas como esta, en la que Hamas obligó a las IDF a
combatir en medio de la población civil.
El gobierno de Israel ordenó a las IDF embarcarse en la Operación
Plomo Fundido como parte de su deber de proteger a los ciudadanos
tras ocho años de fuego de cohetes sobre las comunidades israelíes
en el sur de Israel. Este fuego fue particularmente intenso durante
los tres años transcurridos a partir del “repliegue”, cuando Israel
se retiró de Gaza, y durante los dos meses previos a la operación,
en los que 160 cohetes y morteros fueron disparados contra Israel.
Durante estos años, cientos de miles de niños, mujeres y hombres
israelíes fueron aterrorizados por un sinfín de ataques llevados a
cabo por Hamas y otras organizaciones terroristas que operan en la
franja de Gaza.
Miles de cohetes y morteros cayeron sobre escuelas, guarderías y
barrios residenciales. No quedó otra salida que la de actuar contra
estos continuos actos de terrorismo, que se habían cobrado muchos
muertos y heridos, en cuerpo y alma, y que perturbaban todo intento
de llevar una vida normal en las ciudades y comunidades del sur de
Israel.
Los combates de Gaza se desarrollaron en un campo de batalla muy
complejo, contra un enemigo que eligió, conscientemente y como parte
de su doctrina, actuar en medio de la población civil. Los enemigos
minaron sus casas con explosivos, abrieron fuego desde escuelas a
las que acudían sus propios hijos, y usaron a su propia gente como
escudos humanos, abusando de la manera más cínica del compromiso
ético y legal de las IDF de evitar infringir daño a la población
civil. Con el fin de garantizar el cumplimiento de los compromisos
de las IDF en lo que respecta al Derecho Internacional, las IDF han
realizado un esfuerzo ingente y gastado una enorme cantidad de
recursos para advertir a los civiles de la franja de Gaza y
prevenirlos del peligro.
Las IDF lanzaron más de 21250.000 folletos durante la contienda,
utilizaron la radio palestina, advirtieron personalmente, vía
telefónica, a más de 165.000 residentes en Gaza, y llevaron a cabo
un procedimiento especial de disparos de advertencia (“Un golpe en
el tejado”), con el fin de asegurar que los civiles palestinos
pudiesen sufrir daños. De igual modo, las IDF hicieron uso de
munición de precisión siempre que fue posible, para minimizar el
daño a los civiles. Además de todo ello, durante la operación, las
IDF autorizaron la entrada en Gaza de convoyes humanitarios
imponiendo un receso humanitario de varias horas al día.
Las IDF se rigen por valores morales y operan de acuerdo a las leyes
internacionales de guerra, entrenan a sus soldados para actuar
conforme a los valores y normas que comprometen a las IDF, y
realizan inmensos esfuerzos para combatir el terrorismo adoptando
todas las medidas posibles para evitar dañar a civiles inocentes.
Como otros ejércitos obligados a combatir a un enemigo terrorista
que se oculta y opera escudándose tras civiles inocentes, las IDF
han de enfrentarse a complejos dilemas morales, provocados por el
ilegítimo proceder de Hamas. Esta forma de proceder transformó las
áreas urbanas de Gaza en un campo de batalla, haciendo uso
premeditado de civiles inocentes, edificios civiles e instalaciones
de uso humanitario o similares (tales como hospitales, instituciones
educativas o religiosas o instalaciones asociadas a la ONU u otros
organismos internacionales). Las investigaciones muestran claramente
que las IDF han actuado de acuerdo con el derecho internacional.
Las IDF tuvieron siempre presente su compromiso con la legalidad, a
la hora de planear la operación, durante los entrenamientos de la
tropa previos a la ofensiva, y en el dictado de órdenes durante la
operación.
En ciertos casos, las IDF limitaron sus acciones más aún de lo que
establece el derecho internacional, actuando con moderación, siempre
con el fin de evitar causar daños a civiles.
Las IDF han logrado las metas y objetivos fijados, asestando un duro
golpe a las organizaciones del terror dirigidas por Hamas,
convirtiendo en sus objetivos a terroristas, infraestructuras
militares y fábricas de armas. La compleja operación requirió de la
acción conjunta de las fuerzas de tierra, mar y aire, junto con
diferentes servicios de inteligencia, e incluyendo a los reservistas
y a las fuerzas regulares. Previamente a la operación, se llevó a
cabo una cuidadosa planificación y se pusieron a punto todos los
preparativos, para asegurar que las unidades y los centros de mando
estuviesen capacitados y listos para afrontar cualquier reto.
El proceso de investigación fue largo debido a la magnitud de los
combates, la complejidad y minuciosidad del trabajo de los
investigadores, el tiempo requerido para recabar información de las
distintas unidades implicadas en la operación, y las exhaustivas
interconexiones y comprobaciones. Con respecto algunas de las
investigaciones aquí referidas, existen detalles que aún están
siendo investigados.
De conformidad con lo establecido, un resumen de cada una de las
investigaciones será presentado al Abogado Militar General, quien
tiene potestad para ordenar que se lleven a cabo controles
adicionales, o si existe base para la apertura de otro tipo de
investigación. Sus decisiones son totalmente independientes y tan
sólo ha de rendir cuentas ante la ley.
Debido a su importancia, las conclusiones de las investigaciones y
la opinión del abogado militar, se presentarán para su revisión ante
la Fiscalía General.
Descargar
documento Informe del Centro de Información de Inteligencia y
Terrorismo (ITIC) sobre el número de bajas palestinas durante la
operación Plomo fundido 7 de abril, 2009 Una investigación sobre el
número de palestinos muertos durante la Operación Plomo Fundido
indica que la mayoría eran terroristas...
Original completo en inglés
Fuente:
Embajada de Israel en España
29 de abril de 2009
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