El caso de Haj Amin al-Husseini y su Palace Hotel
Por David Mandel

 

La vida real ofrece más ironías que cualquier novela del más imaginativo escritor. No sé donde está hoy el furibundo anti-sionista, antisemita y entusiasta colaborador nazi, el líder palestino Haj Amin al-Husseini (1893-1974). Tal vez se encuentre disfrutando de 72 vírgenes en el paraíso islámico o tal vez, lo que es más probable, esté sudando de calor en el infierno. Donde quiera que esté, si se entera de que el magnífico "Palace Hotel" que él construyó en Jerusalem, pronto se convertirá en el "Waldorf-Astoria Jerusalem", el hotel más lujoso en la capital del estado judío, le daría un patatús
.
Haj Amin al-Husseini, (el título "Haj" lo recibe todo musulmán que ha cumplido con el mandamiento de visitar La Meca), nació en 1893 en Jerusalem, en ese entonces provincia del Imperio Otomano. Era miembro de una de las más prominentes y extendidas familias árabes de Jerusalem (Hamida Califa al-Husseini, madre de Yasser Arafat, era su prima

Desde joven fue un líder extremista del movimiento nacional árabe anti-sionista. En 1920 los británicos lo condenaron a quince años de prisión por haber participado en los sangrientos disturbios de ese año. Al-Husseini huyó a Siria, pero, poco tiempo después, los británicos le permitieron regresar.
En 1921 el Alto Comisionado británico Herbert Samuel tuvo una de las más desastrosas ideas en la historia de la región, (segunda solamente al Acuerdo de Oslo que Rabin utilizó para rescatar del olvido al terrorista Yasser Arafat y entregarle el control de Gaza y las zonas palestinas, con los resultados que hoy vivimos). La "brillante idea" de Samuel fue tratar de neutralizar al joven de 28 años nombrándolo "Gran Muftí" de Jerusalem y presidente del Consejo Supremo Musulmán, a cargo de las instituciones judiciales y educacionales de los musulmanes, y de los fondos correspondientes
.
(El título "Gran Muftí" fue inventado por los ingleses, y nunca había existido entre los islámicos. "Muftí" es alguien que enseña la teología del Islam, término equivalente más o menos al de "rabino" en la religión judía. En el caso de Amin al-Husseini no era aplicable ya que no era experto en teología
).
El nombramiento de al-Husseini, al cual el Consejo Musulmán se opuso por considerarlo un vulgar matón, fue un clásico ejemplo de un tiro que sale por la culata. En vez de ser un elemento de moderación el Gran Muftí utilizó su posición y sus fondos para financiar campañas de terror contra los judíos. Su objetivo, que nunca guardó en secreto, era expulsar hasta el último judío, y, si esto no fuese posible, masacrarlos. Instigó los disturbios del año 1929, y dirigió la "Revuelta Árabe", como se le llamó a la campaña de terror que realizaron los árabes entre 1936 y 1939, (equivalente a la "Intifada" que dirigió Arafat entre el año 2000 hasta su muerte en noviembre del 2004), financiada por el gobierno fascista italiano y el gobierno nazi alemán
.
Antes de que al-Husseini recibiera en bandeja de plata una posición de gran influencia y poder, existían varias facciones árabes que estaban a favor de la convivencia y cooperación con los judíos. El Gran Muftí aprovechó la Revuelta Árabe, no sólo para masacrar judíos, sino también a cientos de árabes que no pensaban como él o que podían ser sus rivales potenciales.
El Gran Muftí expresó su solidaridad con la Alemania nazi, y pidió que se oponga a la inmigración judía y al establecimiento de un estado judío. También pidió que le proporcionen armas

Adolfo Eichman, durante una corta visita a Jerusalem para investigar la posibilidad de exilar judíos a Palestina, visitó al Gran Muftí, en su oficina en el Palace Hotel. El Gran Muftí dijo que no necesitaba más judíos en Palestina, y le sugirió que la mejor forma de perseguir a los judíos era por etapas lentas y progresivas. Ambos individuos, después que al-Husseini fue expulsado por los ingleses en 1937, y encontró refugio en Berlín, hicieron estrecha amistad. Según lo que declaró el ayudante de Eichman Dieter Wisliceny, (luego ejecutado por criminal de guerra), en el juicio de Nuremberg, "el Muftí fue consejero de Eichman y Himmler e iniciador del plan de exterminio de los judíos
".
Hitler le proporcionó una estación de radio que al-Husseini utilizó para hacer propaganda nazi en árabe. También organizó un contingente musulmán en Yugoeslavia que ayudó a los alemanes a ubicar y matar judíos. En 1941 Hitler le prometió que después de exterminar a los judíos en Europa haría lo mismo con los judíos del Medio Oriente
.
Durante los últimos meses de la guerra al-Husseini acompañó a Hitler en su bunker. En 1945, después de la derrota de los nazis, al-Husseini se mudó a Egipto donde fue recibido como un héroe. Fue uno de los que instigaron la invasión de los ejércitos árabes en 1948 para eliminar el incipiente estado judío. En 1951, en venganza por no haber sido nombrado Gran Muftí de Jerusalem, mandó asesinar a Abdullah, rey de Jordania. El rey Hussein nunca permitió que al-Husseini regrese a Jerusalem
.
El Gran Muftí murió en el exilio en 1974, en el Líbano. Su posición de líder de los palestinos fue asumida por su sobrino Mohamed Abdel-Raouf Arafat al-Qudwa al-Husseini, más conocido como Yasser Arafat, quien, en una entrevista en el año 2002, dijo que "el héroe al-Husseini era un símbolo de la resistencia palestina".
Volviendo al tema del Palace Hotel. Fue construido a finales de la década de los 20 por el Supremo Consejo Musulmán, dirigido por el Gran Muftí, con fondos suministrados por al-Husseini, para competir con el Hotel King David y otros hoteles lujosos de propiedad de judíos. Situado a poca distancia de las murallas de la Ciudad Vieja, está decorado con arcos orientales y piedras hermosamente talladas. Funcionó como hotel menos de diez años. A mediados de la década de los 30 fue alquilado a las autoridades británicas. Después de la independencia del estado de Israel en 1948 fue usado como sede del Ministerio de Industria y Comercio, con sus amplias áreas divididas en pequeños cubículos
.
Pronto recobrará su lujo y prestancia gracias a una inversión de más de cien millones de dólares en construcción y renovación. Se le añadirán cinco pisos más. Tendrá tres restaurantes, piscina y spá. Lo administrará la firma Hilton, y llevará el prestigioso nombre de Waldorf-Astoria, que, en este momento, solo ostentan cinco hoteles en el mundo, cuatro en los Estados Unidos, incluyendo el principal en Park Avenue, y uno en Jeddah, la capital de Arabia Saudita. Será inaugurado a fines del 2010.
Dudo que pongan en el lobby una placa recordando a su constructor original