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Kol Hasbará
Por Dr. Alexander Grobman*
Mirad, aquel que es guardián de
Israel... ni se descuida ni duerme
Salmos 121:4
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La evacuación de los poblados judíos en Gaza
Sharon advirtió tiempo atrás
que tomaría decisiones muy dolorosas para avanzar en el proceso del Mapa de
Ruta apoyado por el Cuarteto de EE.UU., ONU, UE y Rusia.. Luego anunció en
la conferencia de Herzliya su plan de desligamiento de los palestinos, a
falta de progreso en la negociaciones. Finalmente vino el anuncio de su
intención de iniciar en breve la evacuación de 17 de las 21 comunidades
judías en Gaza.
¿Que motiva la actitud de Sharon? ¿Es
acaso un tipo de desgaste intelectual el que motiva lo que la derecha israelí y
el movimiento de asentamiento sionista en las tierras de Judea, Samaria y Gaza
califican como traición? ¿Es Sharon, el campeón de los asentamientos que
formaron los poblados durante años un traidor a sus propios principios? ¿O es
que Sharon cree realmente que esta acción política es necesaria, cuando la
percepción que existe es que el campo palestino está en total desorden, quebrado
y sin liderazgo?Iguales fueron los casos anteriores de traición a sus propios principios de David Ben Gurion y Menachem Begin al retirarse de Sinai (al menos este último con un tratado de paz), o de Moshe Dayan que declaró “mejor tener Sharm el Sheik sin paz que paz sin Sharm el Sheik” y luego cambió, o Ezer Weizman que abandonó sus principios luego de declarar “Israel no debe olvidar sus lazos históricos con Judea y Samaria” dando origen a la caída de la izquierda que él lideraba en las elecciones de 1977, o a Shimón Peres, quien como Ministro de Defensa, al crear el asentamiento de Ofra, fue el pionero del movimiento de asentamientos de la Margen Occidental, o Netanyahu que abandonó porciones de Hebrón a las huestes de Arafat y firmó el acuerdos de Wye, que les dio administración de amplias zonas en las cuales los árabes palestinos se organizaron en fuerzas combativas, recibieron armas y luego lanzaron la agresión abierta de la intifada de Al Aksa al final del gobierno del primer ministro Ehud Barak. ¿Es que los gobernantes de Israel cuando llegan al gobierno, pierden sus convicciones y fibra moral? ¿Qué hace que un general victorioso y reconocido como lo fué Itzhak Rabin termine llorando en público y acceda a un desarme moral y material en base a “promesas efímeras de paz”. Israel tiende a elegir a generales como primeros ministros. Salvo excepciones, parecería que los militares de carrera israelíes no estuvieran preparados para la conducción de un gobierno. Los militares no son necesariamente buenos estadistas. Están mucho tiempo cerca a la guerra y quedan hastiados de ella. Están muy cerca al bosque para poder ver sino unos cuantos árboles y no al conjunto. ¿O es también que están muy ligados a consejeros y a diplomáticos cuyas visiones personales pueden verse influidas por una tendencia al acomodo y al consenso con la comunidad internacional y a la aceptación de las presiones de los EE.UU, que a la divergencia por razones de estado y seguridad y a la confrontación de lo real con lo ficticio? Sharon puede haber tenido en mente los siguientes considerandos básicos para su toma de decisión sobre la transferencia de población judía de Gaza. 1. Imagen personal. Sharon está cansado de tener una imagen negativa y plantea endulzar el sabor de sus políticas frente a la ONU y a sus demás enemigos. Aspira a quedar bien con ellos, en la memoria del pueblo judío y de la historia, no como un gobernante duro y porfiado, con acusaciones de genocidio (falsas) sino como un hacedor de paz y quizás aspirante a un premio Nobel. Sharon sabe que la debilidad de carácter es un atributo positivo para ganar los premios Nobel de la Paz (Carter, Peres, Rabin, inexplicablemente Arafat con sólo dar un estrechón de manos ante la TV y la prensa). Contribuye a ese estado de ánimo la presión de los deudos de los israelíes muertos en la intifada y el asedio de la prensa y TV de izquierda. El cambio de centro de la atención pública hacia el tema de la evacuación de las comunidades judias de Gaza ayudaría a alejar la atención pública inmediata de los cuestionamientos de su involucramiento en acciones electorales prohibidas. 2. Política. Existe una percepción del público de la falta de avance hacia soluciones al conflicto e impaciencia por una solución a corto plazo, aunque la misma sería solo transitoria y llena de peligros en el mediano plazo. La evacuación judía en Gaza sería la prueba de la fibra, el temple y voluntad del pueblo israelí para mayores concesiones de abandono de poblados en Judea y Samaria. Una parte importante de la comunidad israelí del año 2004 no tiene convicciones sionistas formadas como las de los antiguos pioneros idealistas. Son prácticos, cínicos y sus principios morales son mas confucionistas que judíos: lo moral es lo bueno para mí. Los idealistas de las comunidades son para ellos seres anacrónicos y que molestan su bienestar. La filosofía de esta gente es detrás de mi el diluvio. Muchos de ellos no son religiosos ni nacionalistas y votarán por la retirada de Gaza a rajatabla. Pero, felizmente un gran segmento de la población israelí se adhiere a los viejos conceptos de honor, nación y acción de los judíos en beneficio desinteresado de uno por el otro: la tradicional solidaridad judía. Sharon percibe que adoptando la posición de la izquierda que ha venido clamando por la retirada de Gaza se desplaza personalmente hacia una posición política interna más sólida, aunque no honorable. 3. Estrategia. Sharon debe haber observado que en poco tiempo el desmoronamiento de la Autoridad Palestina y la captura del poder en Gaza por Hamas y otros grupos extremistas será una realidad. Adelantarse a ello y tomar distancia de ese nuevo gobierno palestino futuro puede haber motivado su posición de delimitar y cuarentenar a un eventual estado palestino. El plan de evacuación de los poblados judíos de Gaza que ha definido Sharon confronta una serie de problemas morales, ideológicos, económicos, políticos y estratégicos, que se describen a continuación. Problemas morales Los problemas morales de evacuar a los pobladores judíos de Gaza son, entre otros, que ellos fueron inducidos a afincarse en Gaza por varios gobiernos de derecha e izquierda. ¿Porqué lo hicieron? Estos fueron a mi parecer: (a) por su propia voluntad y debido a la convicción judía y sionista de asentarse en la tierra que D-os ordenó a su pueblo poblar; (b) por la obligación de cumplir con la confianza delegada en ellos por toda la nación y pueblo de Israel de reestablecerse en la tierra de nuestros antepasados para validar los derechos de arraigo ante todas las naciones del mundo moderno, lo que ellos han cumplido y (c) porque ellos han estado siempre en la primera línea de defensa de las invasiones que venían de Egipto a través de la “autopista de Gaza” en todos los siglos pasados, como lo estuvieron cuando las fuerzas egipcias invadieron el recién establecido estado de Israel en 1948 o cuando estaban presentes los judíos en Gaza y el general Allenby inició desde allí la campaña aliada para sacar a los turcos de Palestina en 1917 y hoy lo siguen estando ante el terrorismo árabe palestino, habiendo pagado caramente por ello con la sangre de sus hijos, padres y parientes. La evacuación de judíos de sus hogares y comunidades por la fuerza, ha ocurrido por acción de los nazis y de los pueblos que odiaban a los judíos en el medioevo europeo y ha sucedido recientemente en los países árabes. Esta sería la primera vez que judíos fuercen masivamente a otros judíos fuera de sus hogares, de lugares donde sus abuelos y padres nacieron, trabajaron, amaron, crearon hijos, cultivaron amistad y la tierra. Ha sido evidenciado hasta la saciedad, que los actuales pobladores judíos de Gaza no quieren salir de sus hogares y de sus tierras. Históricamente han existido comunidades judías en Gaza desde las èpocas bíblicas ¿Porqué no se aplica el mismo criterio a los árabes que han construido poblados en tierras públicas que siguen siéndolo desde la época del Sultanato turco? Durante el Mandato británico las tierras públicas, luego de la invasión de 5 países árabes, en claro desconocimiento al mandato de la ONU, han seguido siendo legalmente tierras públicas en disputa y bajo ningún concepto pueden haber adquirido el status de “tierras árabes” por el hecho de una ocupación de 19 años por la invasión de dos países vecinos, Jordania y Egipto. La potencia ocupante es aceptada como la administradora legal provisional de las tierras públicas y en este caso ella es Israel en tanto que no se llegue a un acuerdo final. Problemas ideológicos Los problemas ideológicos que confronta Sharon comienzan por el hecho de que él ha sido el líder declarado del Likud, partido que agrupa a los judíos nacionalistas y fue el padrino de los asentamientos o poblados judíos. La ideología principal del Likud no es otra que poblar con judíos la tierra de Israel, que nos pertenece a los judíos por derecho histórico y de herencia de nuestros antepasados. Para quienes son mas religiosos, lo es por derecho divino. Ello no desconoce la presencia de otro pueblo que se irroga derechos dentro de su propia concepción histórica (de invasores posteriores que no tiene el privilegio legal de la prioridad) y religiosa de “tierra islámica”, argumento discutible por no ser la tierra original de la cultura y la nación árabe, pero teológicamente indiscutible ya que la teología está fuera de la razón. Sharon no puede traicionar a la ideología del Likud, de la que ha sido el líder aceptado y por la cual se le dio la confianza de dirigir la política de Israel por los años adjudicados a su gestión. El que llegue a hacer lo que pretende hacer en Gaza, invalidaría la confianza que le delegó el pueblo de Israel por ir más allá de lo permitido por sus votantes. Su decisión requeriría un referéndum nacional y leyes previas que establezcan la forma de operar del referéndum, una actividad que no tiene aun precedente en Israel. Problemas económicos Los problemas económicas derivados de la evacuación serían sumamente serios. No creo que hayan sido evaluados sino solo sumariamente y con el supuesto irreal de que Sharon en su próxima visita a Washington llegue a convencer al presidente Bush que los EE.UU. paguen la cuenta de la evacuación. Ya me he puesto en los zapatos de Bush en varias oportunidades para prever las decisiones que tomaría referidas a los intereses políticos, estratégicos, comerciales y de desarrollo de los EE.UU. y no siguiendo el “wishful thinking” de algunos políticos o analistas extranjeros que quisieran que pensara como ellos. En todos los casos acerté, simplemente porque su decisión era la más lógica dentro del “marco de los intereses norteamericanos”, como fue en el caso de la Convención de Biodiversidad, de la Convención de Kyoto, o de la Convención de Bioseguridad de Cartagena, o la guerra contra el terrorismo en Afganistán o Irak. Uno puede estar o no de acuerdo con las decisiones de la administración Bush pero no se puede negar que ellas tienen su propia lógica interna de defensa de los intereses norteamericanos. Sharon sin duda al plantear su posición debe haber tomado en cuenta los vericuetos de la formación de posiciones políticas en los EE.UU. No pretendo saber mas que Dov Weisglass, el asesor de Sharon, pero sospecho que si él está viajando incesantemente entre Jerusalem y Washington, hay algo que no cuadra entre ambas capitales. El poblado de Kfar Darom restableció la presencia judía reciente en ese poblado en Gaza tras la guerra de 1967. Su fundación fue anterior a la del estado de Israel. Cayó en la guerra de 1948 tras tenaz resistencia ante el ejército egipcio, atrasando su movimiento hacia el corazón de la población judía en la costa mediterránea. Es el poblado de Gaza que más atención y demonización ha concitado en la prensa israelí. Los periódicos de tendencia izquierdista Ma’ariv y Yediot Aharonot han perpetrado una campaña de desinformación incluyendo artículos derogatorios e incitadores de la opinión pública contra los pobladores. Este último diario en un artículo titulado “El precio de sangre de los tomates cerezas”, refiriéndose a uno de sus productos de invernadero, alega que dos de los residentes tienen tierras fuera del asentamiento, cultivadas “naturalmente por palestinos”, que “manejan como locos” y que prepararán a sus trabajadores tailandeses para que se lancen contra los jeeps del ejército. El vocero del Concejo de los pobladores judíos de Gaza negó que hubieran trabajadores árabes en Kfar Darom, que ha creado productos agrícola de fama internacional sin el uso de trabajadores árabes, siendo que la mayoría de los trabajadores son judíos y una pequeña minoría son extranjeros. Se ha pedido rectificación a esa noticia y esta aún no se produce, por lo que Kfar Darom presentará cargo judicial de libelo. En cambio, Ma’ariv reconoció que uno de sus articulistas había escrito falsedades sobre las comunidades judías de Gaza y el editor del diario escribió una rectificación con sus apologías. Egipto y Jordania tienen preocupación de que Israel abandone los poblados de Gaza. Estos tienen centenares de hectáreas de invernaderos con producción hortícola de alto valor para exportación. Mucha mano de obra árabe se usa en algunos de los centros judíos de producción hortícola de Gaza y se podría usar mucho mas si estuviera la situación más tranquila. La preocupación egipcia y jordana es que al retirarse los judíos se llevarían su tecnología, financiamiento, organización de venta y transporte y conocimiento de mercados, terminando con su aporte al trabajo de muchos árabes palestinos. Estos, se verían obligados a migrar hacia Egipto y Jordania en busca de trabajo, incrementando los problemas actuales de esos países. La retirada de los actuales operadores de 17 centros de población judía y de producción horto-frutícola en Gaza que pretende hacer Sharon, sea a las dunas de arena de Halutza en el Negev o a la Margen Occidental, no tiene sentido práctico desde el punto de vista del reasentamiento ocupacional de la actual población económicamente activa judía de Gaza, ocupación que es especializada en horticultura y fruticultura. Estos no encontrarían las mismas condiciones de suelo y clima, especialmente en las colinas de Judea, perdiendo la opción de aplicar sus conocimiento especializados y viéndose hasta obligados a migrar del país. Y estos son 7,500 pobladores trabajadores, idealistas que han contribuido con su esfuerzo sionista a hacer florecer la tierra de Israel con el sudor de su trabajo que fue la aspiración de Herzl y de los pioneros del retorno a la tierra de Israel. Los poblados judíos de Gaza tienen un valor de relocación de US$ 15,000 millones. ¿De donde saldría el dinero? Ciertamente no de los EE.UU. que no tiene interés en soluciones parciales costosas cuando puede usar su dinero para obtener réditos políticos mayores. La retirada de Gaza no soluciona nada y más bien exacerbaría el conflicto ya que los árabes volverían a percibir una fatiga y desanimo en Israel. Mas energía en la lucha terrorista después de Gaza, sería la consigna de Hamas, Yijad Islámica y Fatah. Habiendo obtenido los árabes palestinos los poblados de Gaza con sus instalaciones completas a cambio de ofrecer nada en cambio, lo verían como una gran victoria . No nos equivocamos en nuestro juicio porque acabamos de leer que efectivamente ya lo están anunciando. Problemas políticos Los problemas políticos de evacuar Gaza son graves. Al hacer que Gaza se vuelva “judenrein” (estrictamente libres de judíos) no solo negaría la concepción misma del estado judío, sino que se alentaría la conocida arrogancia del perdedor permanente del conflicto militar, el lado árabe palestino. La malhadada salida veloz y sin aviso previo de las fuerzas de defensa de Israel del Líbano, en el año 2000, ordenada por el primer ministro de Israel Ehud Barak, fue un error político admitido hoy en día. Aunque tuvo un éxito militar táctico, Barak a pesar de su buena experiencia militar, estuvo desacertado en la implicancia política de su decisión de abandonar la franja de tierra ocupada hasta el río Litani en la forma que lo hizo. Ello permitió a la organización terrorista Hezbollah, apoyada financieramente por sus correligionarios shiitas de Iran y políticamente por el gobierno del Líbano, cautivo de Hizbollah y del supra- gobierno ocupante de Siria, con el beneplácito de la Liga Arabe, irrogarse una victoria sobre Israel. Sin haberlo deseado, por increíble error político de falta de previsión de los resultaos, Israel estimuló la fortificación política de su segundo mayor enemigo, el Hizbollah. La evacuación de todos los judíos de Gaza solo haría que Hamas, Yijad Islámica y Fatah, compitieran por los honores de haber “expulsado” a los judíos de Gaza merced a la vigorosa efectividad y sacrificio del pueblo palestino a través de la intifada. La percepción árabe sería que los judíos habrían salido de Gaza por haber sido los derrotados por los vencedores árabes. Ello sería combustible para intensificar las acciones terroristas en Judea y Samaria con el fin de obtener los mismos resultados de territorios “judenrein” en la Margen Occidental. La tercera etapa sería volver “judenrein” a todo el territorio entre el Jordán y el Mediterráneo. Esto es lo que piden, en decenas de mezquitas en los sermones de los viernes los clérigos musulmanes, no solo en los 22 países árabes sino en muchos países islámicos. Para el Islam es inconcebible perder lo que ellos llaman “tierra sagrada islámica”. Por lo tanto la lucha por recuperar “toda la tierra islámica para ellos no puede cesar” y entregar Gaza no conduciría a la paz. Políticamente, Israel, estaría concediendo ventaja a quienes quieren destruirlo si abandona a los judíos de Gaza. Un punto importante que debe señalarse en el concepto de evacuación de Sharon es el siguiente. ¿A título de que acuerdo se retiran a los judíos de Gaza? No es evidente que haya acuerdo alguno o que se reciba cualquier cosa en cambio de la Autoridad Palestina. (AP) La AP no ha cumplido con ninguna de las obligaciones que aceptó bajo el “Mapa de Ruta”. No sólo eso sino que incumplió los Acuerdos de Oslo y aún así resultaría premiada por su obstinación. ¿Acaso no se podría siquiera intentar negociar concesiones de los palestinos?¿O es que los negociadores israelíes siguen siendo tan reconocidamente incapaces, para llegar a acuerdos viables con los palestinos, que no sean cediendo y volviendo a ceder sin recibir nada a cambio y reclamar eso como un éxito? No escapará al criterio de cualquier observador que la retirada de la población judía de Gaza, de llevarse a cabo, se haría sólo después de una violenta resistencia de los pobladores y quienes tomen partido con ellos tanto en Israel como en el pueblo judío en general, puesto que su legalidad sería puesta en duda frente a principios básicos superiores a las leyes ad hoc que pudieran derivarse coyunturalmente. El potencial para una confrontación interna en Israel es muy alto por ese motivo. Dejaría una secuela de frustración, odio y división interna con incalculables pérdidas físicas, morales y económicas y un peligroso debilitamiento interno de la nación. Sharon, pretende en una nueva e irreconocible soberbia, levantar la cabeza de defensor de Israel, pero en verdad cede vergonzosamente posiciones estratégicas y políticas. Es inconcebible que existan políticos israelíes e incluso ministros de Likud que sean capaces de seguir privilegiando sus prebendas personales y traicionen los principios que se comprometieron a defender al ser elegidos, si aprueban esta puñalada suicida contra el Estado de Israel. No se verán resultados nocivos hoy día quizás, pero no hay que ser profeta para ver sus desastrosas consecuencias a corto plazo. Nos acuerdan estos tiempos a los que precedieron a la caída del segundo templo en el período 66-70 EC, cuando los Saduceos “acomodados” bajo el poder extranjero estaban dispuestos a ceder a los poderes externos. Si no hubieran persistido en ese entonces los nacionalistas, a pesar del sufrimiento de 2000 años del pueblo judío, consecuencia del levantamiento contra los romanos, nuestro pueblo y nuestra religión posiblemente no existirían hoy en día. Problemas estratégicos La periodista Carolina Glick en un reciente artículo en el Jerusalem Post relata acerca de la captura de Iyad Alwan y una red terrorista en Gaza, que se había preparado por meses para usar embarcaciones y balsas pesqueras como plataformas desde las cuales poder realizar ataques con granadas y otros proyectiles contra establecimientos civiles en la costa israelí. El complot fue expuesto merced a los servicios de inteligencia israelí existentes en Gaza. Los atentados de las FDI contra líderes terroristas en Gaza han tenido éxito en eliminar a varias decenas de importantes líderes y activistas terroristas árabes palestinos. Se han podido desactivar fábricas de cohetes, morteros y de otras armas en Gaza. Se han interrumpido los movimientos de armas prohibidas por los acuerdos de Oslo a través de túneles subterráneos desde Egipto. Las armas que venían en un barco desde Irán y otras provenientes de Líbano por mar tenían como destino la costa de Gaza. Esas acciones no habría sido posible sin la presencia de bases desde las cuales las FDI pudieran operar dentro de Gaza para desarticular los movimientos de armas y la organización de los grupos terroristas para llevar a cabo atentados en Israel. En Gaza cuando no se hallaban en control las FDI antes del comienzo de la intifada, las fuerzas de seguridad palestinas organizadas bajo los acuerdos de Oslo para responsabilizarse de la seguridad interna habían estado realizando maniobras en cuadros de batallón, lo que implica preparación para acciones militares. El abandono de los establecimientos judíos en Gaza conduciría al poco tiempo a la declaración unilateral o consolidación de facto de un mini estado palestino terrorista. No habría la posibilidad de seguir controlando el desarrollo de una red terrorista con centro en Gaza ni la interdicción al ingreso desde el extranjero o el control de la fabricación local de armas y municiones, incluso cohetes de mayor alcance que los actuales. En suma, la actual posición de seguridad de Israel se vería seriamente comprometida. La lectura de la realidad estratégica por Sharon, Olmert y sus asesores cercanos puede que tenga elementos que desconocemos. Pero en base a la situación política y estratégica actual, la decisión de Sharon, que por supuesto ha sido acogida con aplausos por Kofi Anan aunque con recelo por los árabes palestinos y los EE.UU., suena a hueca y sin asidero bajo ninguna de las consideraciones que hemos revisado anteriormente. *Miembro del Centro de Estudios Políticos e Históricos de Israel y el Medio Oriente, CEPHIMO, Lima, Perú. |