¿Habrá un caso similar al de Altalena en la Autoridad Palestina?



Israel espera que Abu Mazen termine con el terrorismo, para lo cual el nuevo presidente de la Autoridad Palestina necesita convencer a Hamas, Jihad y otros grupos militantes para que depongan sus armas. Israel también espera, si dichas organizaciones insisten en continuar armadas, que la nueva Autoridad Palestina las combata y las destruya, usando la fuerza si eso fuera necesario.

¿Estará Israel pidiéndole "peras al olmo"? Parece que si, ya que a juzgar por las declaraciones públicas de Abu Mazen durante las elecciones, y por el terrorismo que continúa,* la Autoridad Palestina no tiene ninguna intención de tomar medidas contra las organizaciones terroristas.

Muy diferente fue el comportamiento de Ben Gurión, en circunstancias similares, cuando Israel declaró su independencia. En ese momento tres organizaciones armadas combatían contra los ingleses, Haganá, Irgún y Lehi. Ben Gurion declaró que de allí en adelante existiría un solo comando unido, y el primero de junio de 1948 se firmó un acuerdo por el cual el ejército de Israel, que había sido constituido a base del Haganá, absorbería al Irgún. Una de las cláusulas del acuerdo establecía que el Irgún cesaba la adquisición de armas en forma independiente.

Meses antes, los representantes del Irgún en París habían comprado un barco, al cual pusieron el nombre de Altalena ("Sube y baja" en italiano) en honor a Zeev Jabotinsky que usaba dicho seudónimo en sus escritos. Estaba programado que el Altalena, cargado de armas y luchadores, llegaría a Israel el 15 de mayo de 1948. La compra del armamento demoró más de lo esperado, y el barco, con mil voluntarios judíos, no salió hasta semanas más tarde.

El 15 de junio Menahem Begin, jefe del Irgún, se reunió con gente del gobierno para informarles que el barco había zarpado de un puerto francés sin su conocimiento, y deseaba consultar con ellos sobre como proceder. Ben Gurión aceptó que el barco llegue a Israel, y sugirió que descargase las armas y los pasajeros en Kfar Vitkin, cerca a Natania, para evitar que lo vean los observadores de las Naciones Unidas. Begin pidió que el 80% del armamento fuese entregado a los soldados del Irgún que se habían incorporado al ejército ya que consideraba un punto de honor que dichos soldados estuviesen completamente equipados. El gobierno rechazó el pedido por temor de que eso crearía "un ejército dentro del ejército".

El barco llegó a Kfar Vitkin el 20 de junio, y fue recibido con gran emoción por Menahem Begin. Ese mismo día el gobierno sesionó en Tel Aviv y autorizó al ejército, usando fuerza si fuera necesario, para que confisque el barco y las armas. El ejército rodeó el área de Kfar Vitkin y les dio a la gente del Irgún un ultimátum de diez minutos para que se rindan. Begin consideró que el ultimátum era ofensivo y no contestó. Luego de un intercambio de fuego que causó ocho muertos, seis del Irgún y dos soldados, se llegó a un acuerdo de transferir al ejército las armas que ya se habían desembarcado.

El Altalena, con Begin a bordo, procedió hacia Tel Aviv. La intención de Begin era dialogar con el gobierno y desembarcar pacíficamente las armas que aún se hallaban en la nave. Ben Gurión dio órdenes al ejército para bombardear el buque. La orden de fuego la dio un joven oficial llamado Itzjak Rabin. El barco se incendió, y sus pasajeros saltaron al mar.

Begin se quedó en el barco hasta que fue evacuado el último de los heridos. Diez luchadores del Irgún y un soldado murieron ese día en las playas de Tel Aviv.

La unidad del ejército israelí se había adquirido con el doloroso pago de sangre judía.



* Al Aqsa, el brazo armado de Fatah, el movimiento dirigido por Abu Mazen, en coordinación con Hamas, acaba de asesinar con un carro bomba y con tiroteo a seis civiles israelíes en el cruce Karni entre Gaza e Israel. La respuesta de Sharon al acto terrorista fue cortar toda comunicación con la Autoridad Palestina.

La Autoridad Palestina comentó que esta decisión de Sharon no contribuía a adelantar la paz. Respecto al asesinato de los seis israelíes, la Autoridad Palestina hasta el momento no ha hecho ningún comentario. Tampoco ha mencionado la posibilidad de que la matanza no contribuya a adelantar la paz.

David Mandel-Mi enfoque