Israel gana la guerra mediática.
Por Jaime Manuschevich
Fuente:
http://www.lakehila.cl
Ariel Sharón: de villano a héroe
La gran mayoría de los medios de comunicación masiva de
Occidente, desde el comienzo de la Intifada, presentaron
a Ariel Sharon por como el detonante de ella y un
enemigo feroz e inmisericorde de los palestinos. La BBC
decía el viernes 28 de septiembre de 2001, a un año del
comienzo de la Intifada: “El levantamiento se inició
cuando el entonces líder del partido de oposición Likud
y actual primer ministro de Israel, Ariel Sharon, visitó
-con un grupo de diputados radicales y centenares de
soldados- un área sagrada en el este de Jerusalén
llamada Haram al-Sharif (Noble santuario) por los
musulmanes y Monte del Templo por los judíos".
Su figura atrajo todo el odio del antisemitismo. Una red
escolar mexicana señalaba sobre el Primer Ministro lo
siguiente: “Ariel Sharon, primer ministro israelí, no se
queda atrás. Mientras que oficialmente es considerado
como héroe militar, para lo palestinos y ciertas
organizaciones humanitarias es un criminal de guerra y
un ultraderechista.” http://redescolar.ilce.edu.mx/redescolar).
Phil Reeves, en La Jornada de México, decía el 7 de
diciembre del 2001 lo siguiente: “Alegaciones vuelan en
todas direcciones dentro de la desolada ala izquierda
israelí, de que el primer ministro de 73 años no es
distinto en nada al comandante del ejército que utilizó
asesinatos y bulldozers para ejercer la represión en la
franja de Gaza en 1970, o del ministro de Defensa que
inició la desastrosa invasión israelí a Líbano en 1982,
en un intento por destruir a la OLP. Señalan también que
ha dedicado toda su carrera a apoyar la ilegal
construcción de asentamientos judíos, consolidando así
la presencia israelí en la tierra capturada en 1967; un
territorio considerado por la comunidad internacional
(incluso por el aliado israelí, Estados Unidos), como
una ocupación, pero que según Sharon, es parte de
Israel.” y concluía que "Ariel Sharon está llevando a
Israel al lugar que le es más familiar y querido: la
guerra".
A la inversa, hoy es presentado como un Jefe de Estado
valiente y audaz, que hizo todo lo posible por buscar un
camino de paz sin renunciar a la seguridad de Israel. El
evento determinante fue la desconexión de Gaza, que
implicó un gigantesco sacrificio de Israel en pro de la
Paz. La Nación de Chile, el martes 23 de agosto de 2005,
señaló a raíz del retiro de Gaza, lo siguiente: “Con el
término de la evacuación de civiles de los 21
asentamientos judíos de la Franja de Gaza, la comunidad
internacional respira tranquila... Así se lo hizo sentir
el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP),
Mahmoud Abbas (Abú Mazen), quien telefoneó ayer a Sharon
para felicitarlo por su “valerosa e histórica decisión”
de evacuar los asentamientos (..) El diálogo de ambos
líderes se prolongó por cinco minutos. Pero Sharon no
alcanzó digerir estos elogios cuando fue el turno del
Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, quien
calificó el retiro como un paso histórico que podría
ayudar a lograr la paz en la convulsionada región. “En
el corazón de Medio Oriente, una historia de esperanza
se está desarrollando”, declaró Bush, quien de paso,
lanzó flores al Premier. “La desconexión israelí es un
paso histórico que refleja el valiente liderazgo del
Primer Ministro Sharon”, afirmó su fiel aliado
estadounidense.”
A partir de esto eventos, los medios comenzaron a
presentar a Sharon como un verdadero estadista, porque
en primer lugar defendió a los ciudadanos israelíes del
terrorismo, sin dejar de buscas a la par un efectivo
camino a la Paz; como un hombre y un general que
seriamente intento llegar a acuerdo. El Tiempo, de
Colombia, el 6 de enero señalaba que Sharon es “un líder
con la suficiente fuerza y ascendencia para convencer a
su pueblo de que son necesarias dolorosas concesiones a
cambio de la paz.”
Asimismo, en el plano interno, los medios comenzaron a
destacar su desplazamiento hacia el centro, con lo que
se alejaba cada vez mas de posiciones extremas,
generando un potente movimiento más consensual dentro de
la sociedad israelí, que culminó con la creación de
Kadima, cuya plataforma central es la desconexión de
territorios de manera unilateral, para consolidar
fronteras para Israel. El Tiempo señalaba meses atrás,
antes de su grave accidente vascular, que “El destacado
líder atraviesa uno de los mejores momentos de su
carrera política, no solo por el prestigio internacional
que ha obtenido por su exitosa retirada unilateral de
Gaza en agosto pasado, sino porque su nuevo partido
político de centroderecha, Kadima, punteaba los sondeos
para las elecciones de marzo”.
El derrumbe de la maquinaria mediática de Al-Fatah
El segundo factor que alteró el balance en los medios
fue el derrumbe de la maquinaria propagandista de Al-Fatah,
el partido oficialista, que se apoyaba básicamente en la
figura y el mito construido en torno a Arafat. Su muerte
dejó al desnudo su incapacidad política para llegar a un
acuerdo serio con Israel y la gigantesca corrupción e
incompetencia imperante entre las autoridades
palestinas, con lo que la imagen de luchador de la
libertad se desplomó rápidamente. En su reemplazo, Hamas
una organización abiertamente terrorista, tomó el
control de la Autoridad Palestina.
Frente al primer aspecto, la BBC, el sábado 13 de
noviembre de 2004 señalaba: “El manejo del dinero en los
territorios palestinos sigue siendo un misterio. La
muerte del líder palestino Yasser Arafat ha vuelto a
poner en primera línea el asunto de las finanzas de la
Autoridad Nacional Palestina (ANP) y la Organización
para la Liberación de Palestina (OLP). Ambas tienen la
reputación de ser -en el mejor de los casos- opacas o
-en el peor- corruptas (...) Por ejemplo, un estudio
realizado en 2003 por el FMI señala que la mitad de los
fondos asignados para la oficina de Arafat -unos US$ 34
millones- se esfumaron en "transferencias" sin
supervisión. Una suma mucho más alta, que alcanzaba
cerca de los US$ 900 millones y provenía de la
recaudación de impuestos y tarifas así como ganancias
por actividades comerciales entre 1995 y 2000,
desapareció. Aún no está claro a donde fue a parar ese
dinero (...) La mayor parte de las finanzas de la ANP no
depende de impuestos sino del pago de derechos que
recauda Israel y deposita en una cuenta en un banco
israelí. Durante los últimos años de la década de los
90, esa cantidad se mantuvo "fuera del presupuesto" y a
disposición de Arafat. (...) La falta de responsabilidad
en las finanzas de la ANP provocó una ruptura de sus
relaciones con sus donantes en 1999. El resultado fue un
acuerdo suscrito en junio de 2000 entre Arafat y el
representante del FMI Salam Fayyad, para centralizar
todas las rentas públicas en una sola cuenta y darle al
Ministerio de Finanzas el poder apropiado para controlar
el gasto. Fayyad se convirtió en el ministro de Finanzas
de la ANP e inició una investigación a fondo, que aún no
ha establecido cuánto dinero tiene la ANP o dónde está.”
La evaluación de la gestión de la OLP no fue mejor.
Jeffrey Clement, en una nota en el marxista y pro
palestino periódico Militante, destacaba el lunes 27 de
febrero de 2006 la explicación a la derrota que daba
Saeb Erakat, ex ministro de la Autoridad Nacional
Palestina (ANP) y recién elegido diputado por Jericó:
“Nos han castigado porque no hemos logrado alcanzar una
paz definitiva durante estos últimos años, porque la
corrupción que hemos tenido ha sido exagerada, porque la
negociación con Israel se ha detenido y la ocupación ha
continuado, mientras que las condiciones generales de
vida no han mejorado”. El desastre de Al-Fatah en las
elecciones palestinas del pasado 25 de enero fue una
sorpresa para todos, confirmando la bancarrota y
descrédito del partido que dirigió durante más de una
década el llamado proceso de paz. También, ha confirmado
la tendencia expresada en las municipales, celebradas
durante 2005, que apuntaban a que Hamás se convertía en
fuerza mayoritaria entre la población palestina de los
territorios dirigidos por la Autoridad Palestina. Un
análisis detallado de los resultados nos ofrece algunas
de las claves del significado del voto a favor de las
listas fundamentalistas. Sobre 1.700.000 potenciales
votantes, se registraron algo más de 1.300.000 y de
estos votó el 78% (poco más de un millón de palestinos).
Una alta participación, con un 81% en Gaza y un 74% en
Cisjordania. Con los resultados en la mano es evidente
el fracaso de Al Fatah para ofrecer una alternativa
coherente. Un empleado de un hotel de Gaza señalaba a
“El País” de España del 22 de enero, que se describía a
sí mismo como “un hombre poco dado a acudir a la oración
en las mezquitas”, decía que había votado por Hamas
porque “Estamos hartos de la mafia de Al-Fatah. En
verano, durante varios días a la semana no tenemos ni
agua en las casas. Cuando sale, es turbia. Y hace diez
años que llegaron al poder. Votaré a Hamás sólo por ver
caras nuevas (…). Llegaron desde el exilio en Túnez muy
pobres y ya son ricos”.
La farsa de Jenín
Quizás la farsa de Jenín, ocurrida en abril del 2002,
fue el más emblemático fracaso mediático de la AP. Allí
la Autoridad Palestina decidió mentir y arrastrar a
todos sus aliados de la comunidad internacional en una
trágica charada, con un daño irreparable a su
credibilidad.
Por aquellos días, la prensa mundial mostraba así los
hechos: “JENÍN - Masacre en el Campo de refugiados de
Jenín. Última Hora. 9 de Abril de 2002/Noche. IMC-Palestine.
Más de un tercio de las casas del campo han sido
destruidas... destrucción total... decenas de civiles
han muerto de ésta manera. (...) El ejército de
ocupación israelí ha desplegado gran número de tropas,
así como intensa potencia de fuego en el Campo de
refugiados de Jenín, en un esfuerzo por doblegar la
legítima resistencia palestina. Disparan contra todo el
que esté en la calle, estén vivos, heridos o muertos. Se
trata de una masacre de palestinos, cuyos cadáveres se
cuentan por docenas esparcidos por las calles, casas,
callejones, refugios, etc...”.
La farsa y la mentira de los incidentes por aquellos
días llegó a niveles inauditos: “NABLÚS – La ciudad
antigua ha sido totalmente devastada. 9 de Abril de
2002. En Nablús y los campos de refugiados circundantes
el ejercito de Israel continúa bombardeando las
viviendas de la población civil con sus habitantes
dentro (...) las acciones del ejercito israelí, que
tiene cedidos plenos poderes para el uso de la tortura
en el desarrollo de sus operaciones (...) La situación
de la ciudad antigua, en palabras de un internacional
desplazado a la zona, es de TOTAL DEVASTACIÓN. El grupo
al que pertenece el mencionado internacional, que llegó
a la zona para apoyar a los equipos médicos y de
ambulancias, ha declarado que el ejercito de Israel les
comunicó personalmente que les dispararían si se
atrevían a moverse (...) Los cadáveres permanecen allí
donde caen –el ejercito israelí dispara incluso a
aquellos que intentan retirarlos de la calle- y hoy,
varios días después del comienzo de los ataques, hay
cuerpos que llevan 5 días abandonados y comienzan a ser
devorados por los perros (...) El ejercito de ocupación
lanza mensajes por altavoces emplazados en todo-terrenos
militares diciendo lo siguiente: “somos más fuertes que
vosotros –vosotros sois débiles- y no hay nadie aquí
para ayudaros”. Asimismo la Sociedad Palestina para la
Protección de los Derechos Humanos y el Medio Ambiente
“afirmó no sólo que los soldados israelíes habrían
cavado fosas comunes en las que se habrían sepultado
unos 300 cuerpos, sino que habrían llevado a cabo
ejecuciones selectivas en el campo de refugiados y
asesinaron a combatientes palestinos cuando éstos
intentaban rendirse hoy. Agregaron que las excavadoras
palestinas pasaron por encima de cadáveres y personas
que estaban en las calles”. La perturbación y la
incitación mediática llegaron a tal punto que el
corresponsal de Antena3 TV Carlos Hernández,
refiriéndose a Jenín llegó a mencionar la palabra
“masacre” en una de sus intervenciones hasta 7 veces, en
menos de minuto y medio.
La BBC, una vez más, acompaño la simulación casi hasta
la caída del telón. Señalaba en sus páginas el 7 mayo
del 2002 lo siguiente: “La ofensiva israelí duró ocho
días. Murieron 23 soldados israelíes y decenas de
palestinos. Entre ellos, según informes producidos por
organizaciones de derechos humanos internacionales, un
elevado número de civiles (...) El Comité Internacional
de la Cruz Roja acusa a Israel de haber cometido graves
violaciones de la Convención de Ginebra, por el `uso
excesivo e indiscriminado de fuerza´ y por ‘impedir el
acceso a equipos médicos’(...) Según la organización
Human Rights Watch, Israel cometió violaciones serias
del derecho humanitario internacional y algunas
constituyen prima facie crímenes de guerra.” El enviado
especial de la ONU para el Medio Oriente, luego de
visitar el campo señalo que “Jenín fue escenario de
horrores que superan el entendimiento humano. Moralmente
es repugnante".
La farsa llegó a tal punto que la Asamblea General de
las Naciones Unidas solicitó formalmente a su secretario
general, Kofi Annan, que forme una Comisión y presente
un informe sobre lo sucedido en el campamento de
refugiados palestinos de Jenín. Diplomáticos árabes
auspiciaron la resolución de la ONU diciendo que no
podían permitir que el tema de Jenín fuera omitido de la
agenda internacional. Sin embargo, como la comisión que
se formó no pudo operar, Annan la disolvió, con lo que
la ONU decepcionó a la Unión Europea y a los países
árabes, que consideraron imprescindible aclarar lo
sucedido en Jenín durante la ofensiva militar israelí,
catalogada como "masacre a la población palestina".
Arafat y el vocero de la AP, Saeb Erekat, personalmente
se hicieron parte de la charada: “un despacho de EFE
desde Gaza informó que la Autoridad Nacional Palestina
considera que la disolución de la comisión de la ONU que
debía investigar lo ocurrido en el campo de refugiados
de Jenín, es "una autorización al gobierno de Ariel
Sharon para que continúe su agresión contra el pueblo
palestino". Ante esta desastrosa y parcial conducta de
la Unión Europea, en un artículo publicado en New York
Observer, el escritor Ron Rosenbaum habló de la misión
de "euroidiotas" que habían visitado las palestinas
Nablus y Ramalá, en medio de la ocupación israelí: "Los
europeos están dispuestos a ser cómplices de nuevo en el
asesinato de judíos. Un segundo holocausto se adivina en
el horizonte, centrado en la destrucción de Israel, y
Europa, patológicamente antisemita, ya se ha colocado
del lado de los exterminadores". Otro columnista de The
New York Times también calificaba de tontos a los
europeos, "por acudir en auxilio de Arafat".
Finalmente, de manera casi silenciosa, la ONU evacuó un
informe, basado en investigaciones ajenas, que negó que
hubiera habido una "masacre" en Jenín y cifró en 52 los
palestinos muertos, la mitad de ellos combatientes, y
los otros muertos cuando lo mismos terroristas volaron
edificios con sus moradores dentro. También la revista
Time afirmó que en Jenin: "No hubo masacre. De acuerdo a
la ONU murieron 54 palestinos y 49 permanecen
desaparecidos. Hubo menos muertos en Jenín que los 78
que murieron en Nablus, pero capturó la atención por la
amplitud de la destrucción de las propiedades. Y porque
murieron meros espectadores civiles. Human Rights Watch
publicó su reporte y concluyó que no hubo masacre en el
lugar, a pesar de que murieron 22 civiles". De allí en
adelante, ninguna institución internacional seria volvió
a cooperar abiertamente con los palestinos. Asimismo, en
varios programas televisivos en distintas partes del
mundo comenzaron a mostrar muchos videos con la farsa de
los “muertos” palestinos y muchos periodistas se ponen a
investigar el tema.
La distorsión mediática hoy es evidente
Desde el inicio del conflicto, muchos medios de
comunicación abordaron el tema ya con una línea
editorial definida. Como reconocía días atrás en una
charla una periodista chilena, la opinión pública se
forma hoy sobre la base de imágenes. Y en los primeros
días del conflicto, el niño protegido por su padre que
murió baleado fue muy impactante para el mundo, y la
culpa de este desgraciado hecho cayó, sin juicio, sobre
Israel. A partir de allí, señalaba la periodista, muchos
los medios simpatizaron con quienes aparecían cómo los
débiles en esta confrontación, los palestinos. También
reconocía esta periodista que la gran mayoría de los
medios carecían de especialistas sobre el tema Medio
Oriente, lo cual impidió tener una visión profunda sobre
el conflicto, y que las noticias que divulgaban eran las
que manejaban las agencias de noticias, que muchas veces
tienen sus propias agendas e intereses. Como otro
aspecto que destacaba esta profesional, era la actitud
de la gran mayoría de los editores, que desde el
comienzo jugaron al sensacionalismo y a la
superficialidad, especialmente en la televisión.
Esta crudo descripción de hechos fue la que permitió que
en la gran mayoría de los medios de comunicación se
extendiera la tergiversación, la manipulación y doble
estándar sobre el conflicto.
Hoy, a raíz de una serie de investigaciones y posiciones
más dura y fuertes de la comunidad judía mundial, que
presionó constantemente ante esta manipulación, se
comienzan a desenmascarar los medios arbitrarios y
parciales. Honest Reporting, que ha dado una gran lucha
para impedir la parcialidad de los medios, nos muestra
un ejemplo de lo ocurrido con la BBC: “la BBC ha sido,
por largo tiempo, una fuente de disputas en cuanto a su
manera de informar sobre el conflicto en el Medio
Oriente.”. Incluso otros medios ingleses no tuvieron
ningún reparo en señalar que la BBC era un medio parcial
y tendencioso. El Guardian (http://tinyurl.com/ppr7m)m y
el Daily Telegraph (http://tinyurl.com/rz5wo) estuvieron
a la vanguardia de la crítica a la BBC por no usar la
palabra “terrorismo”, mientras que el Independent (http://tinyurl.com/q7dm6)
prefirió subrayar la “información tendenciosa” de la
BBC.
Como nos dice Honest Reporting, la BBC, “reconociendo
sus propios defectos (...) encargó una investigación
independiente (http://tinyurl.com/bjs3c) para examinar
su propio enfoque del conflicto israelí-palestino. Sus
conclusiones han sido finalmente publicadas”. Estas
señalan lo siguiente: “la BBC debe encontrar el lenguaje
correcto. Creemos que deben llamar actos de terrorismo
al “terrorismo” porque el término es claro y
entendible.” Ciertamente el informe critica la
inconsistencia en el uso de los vocablos “terrorista” y
“terrorismo”, haciendo notar que tales vocablos fueron
utilizados en relación con las bombas en el subterráneo
y el ómnibus en Londres, pero cuando se refiere al
conflicto israelí-palestino, usan la palabra
“militante”. Asimismo, hay fallas en mantener coherencia
en los propios niveles editoriales de la BBC, incluyendo
el uso del lenguaje. Existen defectos que emanan de lo
evasivo del planeamiento editorial, y que en conclusión,
la BBC no cubre consistentemente el conflicto
meso-oriental en su totalidad y equitativamente, sino
que, en aspectos importantes, presenta un cuadro
incompleto y engañoso.” El informe recomiendan
soluciones concretas, que debieran ser válidas para
otros muchísimos medios que viven las mismas
distorsiones: debe brindar, consistentemente,
información completa e imparcial; debe brindar mayor
entrenamiento a su personal sobre el tema del Medio
Oriente; debe encontrar el lenguaje correcto; debe, como
objetivo y no sólo con efecto retroactivo, explicar las
complejidades del conflicto.
Las redes de Hasbará
Un último factor del nuevo equilibrio ha sido el
gigantesco trabajo de esclarecimiento que están
realizando desde hace varios años un conjunto de redes
judías de hasbará y destacados intelectuales, tanto no
judíos como judíos, de forma seria, constante y
profesional. Estas redes, al no existir un medio israelí
de alcance mundial, tal como BBC, CNN, Al Jazzira ni una
agencia informativa de israelí o judía propiamente tal,
o un Departamento específico dedicado al tema mediático
en el gobierno israelí, asumieron parte de esta labor.
Prácticamente no hubo institución judía, que suman
cientos y tal vez miles en el mundo, que no asumiera el
trabajo de hasbará como una labor importante, pasando
por todas las instituciones del Estado de Israel que
trabajan a nivel mundial. En muchísimo caso estas redes
operaron como agencias informativas no formales, desde
sitios en internet, que difundían las noticias generadas
desde Israel, con un enfoque editorial más objetivos
sobre los hechos que muchísimas agencias. Estos grupos,
de manera inicialmente espontánea, llevaron adelante la
lucha mediática, premunidos de ideas claras, voluntad
férrea y redes de internet. Quizás pasará mucho tiempo
hasta que vuelvan a aparecer tantas redes en tan corto
tiempo.
Una importante agrupación hoy es Israel Hasbara Comitee,
El comité de Israel Hasbara (IHC) comenzó sus
operaciones en el Internet el 2 de enero de 2002. El
comité de Israel Hasbara es una organización no
gubernamental, y en su breve período de existencia,
opera con millares de personas adentro sobre 105 países
y territorios. Otra es Hasbara Fellowship, que desde el
año 2001, conjuntamente con el ministerio de Israel de
Asuntos Extranjeros, traen a centenares de estudiantes a
Israel cada verano e invierno, dándoles la información y
las herramientas para que a la vuelta a sus campus
universitarios actúen como líderes en la lucha para
defender la imagen de Israel. Hasta ahora, las becas de
Hasbara han entrenado a casi 900 estudiantes extendidos
en 170 campus universitarios. También se creó
Hasbara-Israeli Reaction Center en el año 2003, que
aglutinó un conjunto instituciones de habla inglesa.
Otro importante centro de Hasbara es el Consejo de la
Información de los Ciudadanos de Israel, cuyas
principales actividades fue entrenar personas sobre el
tema, proporcionar asistencia a individuo y grupos
implicados en campañas del hasbará, dar información a
los medios, formar enlaces con individuos, comunidades y
funcionarios en nivel mundial. Los miembros de ICIC son
académicos, profesionales y activistas de la comunidad
que entregan una opinión israelí al mundo.