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“El 20% de los Nobel son judíos”
Xavier Torrens, profesor de Ciencias Políticas de la UB - 06/11/2003 – LA VANGUARDIA, el diario más vendido en Catalunya Este reusense habló ayer de las raíces del holocausto en el Centre de Lectura de Reus. Su conferencia se enmarca en las jornadas sobre la shoa (la palabra hebrea que se utiliza para referirse al holocausto ) que la Generalitat organiza por primera vez para formar profesores de primaria y secundaria. Hace ahora 65 años se iniciaba el exterminio con la Noche de los Cristales. –¿Cuándo empezó a interesarse por el holocausto? –En el resto de Europa se preguntaría otra cosa: ¿por qué no tiene interés? Y aquí radica la gravedad. Preguntas a cualquiera y sólo sabe lo que ha visto en “El pianista”, “La lista de Schindler” y “La vida es bella”. Y si no se ha recibido una educación, se pierden muchos aspectos de las películas. –¿Por qué en España no se enseña en las escuelas? –Se debe a la judeofobia que hay en la historia española. Y al mito de que España no tuvo nada que ver con el holocausto. Lo que pasó es que a Hitler no le interesó Franco, no que a Franco no le interesara Hitler. –¿Cuáles son las raíces de la judeofobia? –Durante dos mil años, Europa ha despreciado a los judíos en lugar de valorar sus grandes aportaciones. El 0,02% de la población mundial es judía y el 20% de premios Nobel han sido para judíos. Muchos han hecho historia: Einstein, Freud, Jesús, Marx... –¡Buen nivel! –Los judíos tienen como primera prioridad los estudios. En la Edad Media casi todos los cristianos eran analfabetos, mientras que todos los judíos, fueran pobres o ricos, sabían leer y escribir. En el siglo XIV sólo un 2,7% de españoles eran judíos. Pero eran judíos el 41% de los científicos españoles. –¿Por qué los nazis logran tanta complicidad en el exterminio de los judíos? –Hitler no hubiera podido cometer las atrocidades del holocausto sin una historia de dos mil años de judeofobia. Había mucha gente que veía normal atacar a los judíos e incluso asesinarlos. Todo Europa sabía que había campos de exterminio. –¿Y nadie les ayudó? –A excepción de países como Dinamarca, la gente se mantuvo entre la indiferencia y el ataque. Creían que los judíos eran malos, que encarnaban al demonio, que mataban a niños cristianos y se bebían su sangre. –¿Por qué creían todo esto? –Todo empezó con una falsedad: creer que el pueblo judío había matado a Jesús. –¿La judeofobia continúa? –Los judíos todavía son vistos como seres nocivos. En Catalunya son la tercera población más menospreciada, tras los gitanos y los árabes. La judeofobia no desapareció tras la Shoa, simplemente se metamorfoseó. Y ahora, desde que empezó la segunda “intifada”, estamos viviendo el periodo de más judeofobia desde el fin del holocausto. –¿Educar la memoria es la solución? –Es la única forma de erradicar la judeofobia. Es que hay cosas inverosímiles. Por ejemplo, es increíble que en España la gente no sepa qué es el shabat o desconozca que Montjuïc en catalán antiguo significa “el monte de los judíos”. DIARI DE TARRAGONA 10-11-2003 En el mundo quedan 14 millones de judíos, es decir, el 0,02 por ciento
de la población mundial. Pese a ello, los judíos suponen el 20 por
ciento de los galardonados con el Premio Nobel. ¿Cómo se explica? Lo
cuenta Xavier Torrens, doctor en Ciencias Políticas y experto en
multiculturalidad: «Para el judío hay una cosa sagrada: el estudio». La originalidad de las jornadas es que las conferencias se
intercalarán con experiencias como el relato de un cuento infantil judío
o la representación de una obra de marionetas.
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