Fuente: http://www.prensaveraz.com/Critiques/action_5.asp

Miente, miente, que algo quedará

Mucho se ha dicho sobre el origen del levantamiento palestino versión 2000. En un intento por justificarlo y/o inculpar a Israel por ocasionar la Intifada, varios medios determinaron que la visita de Ariel Sharon (el 28 de Septiembre de 2000) a la 'Explanada de las Mezquitas' (la misma Explanada del Templo) fue una 'provocación' que desencadenó la violencia.

 

Clarín, el Gran diario Argentino, en su momento publicó dicha interpretación como un hecho:

http://ar.clarin.com/diario/2000-09-30/i-05001.htm

La incoherencia de tal argumento no sólo fue desmentida por el gobierno israelí. El propio ministro de comunicaciones de la Autoridad Palestina_ en ocasión de un encuentro de la OLP_ anunció que la Intifada estaba planeada desde Julio. El levantamiento fue, según los mismos palestinos, pensado, planeado y coordinado por Arafat en rechazo a las generosas propuestas de Barak en Camp David II.

La prensa argentina, entre ellos Clarín, no solo nunca publicó la declaración en cuestión, sino que actualmente continúa citando la visita de Sharon como la causa del levantamiento.

Clarín utiliza hechos verdaderos (la visita de Sharon) para arribar a conclusiones erróneas (es la causa de la Intifada), y omite información determinante (la declaración del Ministro de Comunicaciones Palestino y la conclusión de la Comisión Mitchell donde se concluye: 'la vista de Ariel Sharon a la Explanada no causó la Intifada'). Asimismo omite referirse a los actos de violencia palestinos (atentados y ataques con armas de fuego) cuando informa sobre la tensión en la zona. Por todo esto, te invitamos a leer el artículo publicado por Clarín el 23/06/01

http://ar.clarin.com/diario/2001-06-23/i-03202.htm


Fuente: http://mensual.prensa.com/mensual/contenido/2000/12/11/hoy/trasfondo.htm

Una interrogante pesa sobre el Medio Oriente
“La violencia que sufrimos todos o no está programada por Arafat, y entonces él simplemente no la puede controlar; o, si él la promueve, entonces no la quiere detener”

Entrevista con Pinjas Avivi Primera de dos entregas

Jorge Giannareas
jgiannareas@prensa.com

Hace unas pocas semanas, Jair Recanati, embajador de Israel en Panamá, avisó a La Prensa que uno de los participantes en las negociaciones del proceso de paz en el Medio Oriente visitaría Panamá por breves horas. Nos acercamos al hotel y platicamos con Pinjas Avivi para conocer más de cerca los pormenores de uno de los conflictos más prolongados del siglo XX.

Cuando preguntamos por las causas de la ruptura de las negociaciones de paz con los palestinos y de la actual ola de violencia que ya ha cobrado más de doscientas vidas y dos mil heridos en unos pocos meses, Pinjas Avivi nos hizo un relato de los más recientes episodios del proceso de paz que echan serias dudas sobre los cimientos de las negociaciones mismas.

Según Pinjas Avivi, hace unos tres meses los negociadores palestinos estaban de acuerdo en casi cien por ciento de la oferta amplia que les había hecho el gobierno de Ehud Barak.

‘‘Estábamos completamente seguros que Arafat tomaría la oferta con la dos manos. El sabía que nadie que fuese primer ministro de Israel, del mismo partido que Barak, o de Likud, le habría hecho una mejor propuesta. Como él conocía de antemano en qué, más o menos, consistía la oferta israelí, él fue a recibirla. Sabía que Barak estaba dispuesto a hablar de, por ejemplo, soberanía compartida en Jerusalén, algo a lo que ningún otro líder israelí estaría dispuesto siquiera a conversar. Pero Arafat dejó la mesa de negociación sin firmar ningún acuerdo.”

“Yo recuerdo que el presidente Clinton le preguntó por qué continuaba la indecisión y le dijo que lo pensara bien, porque otro gobierno israelí no le ofrecería más. Pero Arafat se fue y entonces pensamos que algo raro estaba pasando. ¿Por qué Arafat no firmaba?”

“Con la ola de violencia en el Medio Oriente, todo el mundo estaba alarmado. Clinton pidió a Albright encontrarse con los dos líderes en París. Ambos acudieron a la cita, y se encontraron en la casa del Embajador de Estados Unidos. Se pasaron todo el día en conversaciones y en la noche llegaron a un acuerdo. A las 11 de la noche salieron y dijeron ‘tenemos un documento que las dos partes aceptan; lo vamos a firmar a la una de la madrugada’. Luego todos se fueron a la casa de Chirac, a la que estaban invitados para una recepción. Al regresar de la casa de Chirac, Arafat dijo que no está dispuesto a firmar el documento. Surge nuevamente la pregunta, ¿qué pasó?”

“Pasaron los días y se desarrollan nuevos hechos de violencia, graves, muy graves; ambas partes sufren los hechos de la violencia. Nos reunimos nuevamente con los palestinos, Clinton mismo viajó a Egipto, llamó a Arafat y a Barak para que se reunieran en con él en Sharm El-Sheikh. Discutieron durante todo un día y nuevamente llegaron a un acuerdo. Los dos líderes se comprometieron a aclarar la situación y dar órdenes precisas para lograr un cese al fuego. Una hora después, Barak da la orden como fue acordado, y pasaron dos semanas sin que Arafat dijera nada a su gente.”

“Lo único que hemos escuchado es una intervención de un portavoz, no de Arafat, que dice que quieren cumplir con el acuerdo de Sharm El-Sheikh, pero inmediatamente sale otro portavoz que dice que ‘no vamos a parar la intifada’. En estos momentos hay que detenerse y pensar un poco en cuál es el verdadero mensaje que la dirigencia palestina está dando a su pueblo. ”

“Yo pienso honestamente que Arafat no actúa como un gran estadista, como lo fue Sadat, como lo fueron Begin, Rabin y el Rey Hussein, que sabían tomar decisiones que no son fáciles, pero que tenían que hacerlo para defender a su pueblo. A los pueblos no les gusta que les den algo distinto de lo que son sus sueños, pero los grandes estadistas saben que tienen que tomar una decisión.”

“Yo estuve presente cuando Clinton cuestionó a Arafat por no querer firmar el acuerdo, y Arafat le respondió diciendo: ‘Usted me está presionando porque quiere asistir a mi funeral. ”

“Esa no es una respuesta de un gran estadista. Tampoco lo es de un líder que realmente quiere llegar a un acuerdo de paz.”

“Entonces vuelvo a preguntarme, ¿será o no será Arafat parte de la solución? El ministro de Relaciones Exteriores dijo el mes pasado algo bastante similar que vale la pena recordar: ‘la violencia que sufrimos todos o no está programada por Arafat, y entonces él simplemente no la puede controlar; o, si él la promueve, entonces no la quiere detener’’.

¿Cuál es el estado actual de la negociación?

La oferta israelí, en realidad, nunca concluyó, porque Arafat dejó la mesa de negociaciones antes de que la negociación terminara. Barak, por su parte, tomó la decisión de jugarse el todo por el todo, y contra muchos consejos que recibió en contra, hizo desde la primera vez el máximo de la oferta posible. Con esto puso a prueba la capacidad real de Arafat para firmar un acuerdo de paz. El resultado ha sido una ola de violencia, porque Arafat no ha entendido que en la guerra no hay uno que gana y otro que pierde; hay dos que pierden, uno más, otro menos.

La visita de Ariel Sharon al Monte del Templo parece haber sido uno de los hechos detonantes de la actual ola de violencia.

‘‘Su memoria de los hechos recientes no es suficientemente buena. Una semana antes de la visita de Sharon, una bomba en Gaza mata a un soldado israelí; tres o cuatro días más tarde, en un vecindario común, que comparten israelíes y palestinos, un palestino mata a otro israelí. Todo esto ocurrió antes de la visita de Sharon, que ahora usted recuerda.”

“Cierto, es muy probable que se diga que [al Sharon] ir al Monte del Templo, lo cual es un derecho de cada judío, de cada musulmán, y de cada cristiano, fue como encender un fósforo en un cuarto lleno de explosivos. Lo que yo quiero señalarle es que había una cantidad tan enorme de explosivos que produjo una ola de violencia tan grande.”

“Además, cuando están las dos partes sentadas a la mesa para negociar la paz, y pasa algo que a una no le gusta, la otra debe plantearlo en la mesa de conversación. El responder con actos de violencia no es un mecanismo aceptable en un proceso de paz’’


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Pinjas Avivi ha prestado su servicio por más de 30 años en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel. Entre 1989 y 1991 fue director del Departamento de Medio Oriente; y entre 1997 y 1999, director adjunto del Departamento para la Paz y director de la División de Autonomía Palestina. Participó en todos los encuentros de las delegaciones israelíes para las conversaciones de paz con los palestinos. Es actualmente director general para América Latina y miembro embajador del grupo supervisor que tiene a su cargo los entendimientos de la Operación ‘‘Grapes of Wrath’’ (Las uvas de la ira) en el Líbano. Como parte de la delegación israelí, Pinjas Avivi ha sido actor y testigo de los vaivenes del proceso de paz en el medio oriente.

“La oferta israelí, en realidad, nunca concluyó, porque Arafat dejó la mesa de negociaciones antes de que la negociación terminara. Barak, por su parte, tomó la decisión de jugarse el todo por el todo, y contra muchos consejos que recibió en contra, hizo desde la primera vez el máximo de la oferta posible. Con esto puso a prueba la capacidad real de Arafat para firmar un acuerdo de paz”


12/12/05 El último delirio árabe !
La Autoridad Palestina declara que el Muro de los Lamentos es propiedad musulmana.

La Oficina de Asuntos Religiosos de la Autoridad Palestina declara que el Muro Occidental, venerado por los judíos durante generaciones como la última estructura remanente del Segundo Templo Sagrado, es propiedad musulmana.

La Oficina de Asuntos Religiosos de la Autoridad Palestina declara que el Muro Occidental, venerado por los judíos durante generaciones como la última estructura remanente del Segundo Templo Sagrado, es propiedad musulmana.

El sitio oficial de Internet del la Autoridad Palestina, haciendo eco a los reclamos de la oficina de asuntos religiosos, también intenta negar la propiedad judía del Muro Occidental.

La oficina de la Autoridad Palestina declara la propiedad musulmana del Muro Occidental al referirse acerca del muro, en su sitio web, como el Muro Al-Boraq. Según la leyenda musulmana, el muro es el lugar donde Mahoma estacionó a su caballo, llamado Boraq, antes de ascender al cielo.

La tradición musulmana sostiene que Mahoma se elevó al cielo desde el Monte del Templo, aunque esta idea no se menciona en ningún lugar del Corán, texto central de la fe musulmana.

El Rabino Jaim Richman, Director del Departamento Internacional del Instituto del Templo de Jerusalem, dijo que las declaraciones de la Autoridad Palestina sobre la propiedad musulmana del Muro Occidental tiene“grandes implicaciones” para Israel.

Richman dijo que la negación de la Autoridad Palestina sobre la existencia del Templo Judío “forma parte de una campaña para erradicar, borrar y destruir totalmente toda conexión judía con el Monte del Templo, con Jerusalem y con la tierra de Israel”.

La Autoridad Palestina argumenta que las excavaciones arqueológicas israelíes cerca del sitio del Muro Occidental, también comúnmente conocido como el Muro de los Lamentos, “fracasa totalmente en el hallazgo de cualquier prueba que apoye sus falsas declaraciones” con relación al Muro.

Richman dijo que “el Islam ha emprendido durante muchos años una campaña para destruir cualquier evidencia de una presencia judía en el Monte del Templo”. Él cita las actividades hechas por la Autoridad Palestina y el “Wakf” (autoridad religiosa) para llevar a cabo excavaciones en el Monte del Templo con el propósito de destruir objetos relacionados con el Primer y con el Segundo Templo. Dijo que miles de toneladas de material arqueológico ya han sido destruidas deliberadamente por el Wakf.

Destruyendo los restos de los templos judíos, Richman dijo que la Autoridad Palestina cree que está fortaleciendo su mano en el status final de las negociaciones con Israel sobre el status de Jerusalem, el Monte del Templo y el Muro Occidental.

“Si no tenemos ninguna conexión con el Monte del Templo, entonces no tenemos ninguna conexión con Jerusalem y ningún derecho sobre ningún lugar en la tierra de Israel”, agregó.

Además, el sitio web de la Autoridad Palestina establece que después de la conquista árabe de Jerusalem. “los musulmanes tuvieron piedad con los judíos y les permitieron llorar en un lugar cercano al muro. El número de judíos en aquel tiempo era muy pequeño y la plaza en la que se ubicaban tenía sólo cuatro metros de ancho”.

La Autoridad Palestina atribuye las infames revueltas árabes de 1929 a los esfuerzos judíos en reclamar la propiedad del Muro Occidental. Cientos de civiles judíos fueron asesinados en estas revueltas, que fueron iniciadas por el Mufti de Jerusalem, y son de muchas maneras similares a las intimadas árabes de 1987 y del 2000.

La actual intifada, que comenzó en el año 2000, es denominada Intifada Al-Aksa. Al-Aksa es el nombre de la gran mezquita del sector sur del Monte del Templo.

En la Autoridad Palestina muchos declaran que la intifada fue desencadenada por la visita del Primer Ministro Ariel Sharón al Monte del Templo. Sin embargo, es ampliamente sabido que los planes para la actual intifada, conocida también como la Guerra de Oslo, estaban bien programados antes de la visita de Sharón al Monte del Templo. Algunos funcionarios de la Autoridad Palestina admiten que la Autoridad Palestina usó la visita de Sharón como pretexto conveniente para lanzar la guerra.

Antes de la visita de Sharón, las negociaciones de agosto del 2000, en Camp David, entre el entonces Primer Ministro israelí, Ehud Barak, y el líder de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat, fracasaron cuando los negociadores de la Autoridad Palestina rehusaron reconocer que el pueblo judío tenía conexión con el Monte del Templo. El alto negociador de la Autoridad Palestina, Saeb Erekat, afirmó en las conversaciones que los judíos nunca habían tenido un Templo en ese sitio, denominado a esto una fabricación de la historia.

Richman explicó que, a pesar de los esfuerzos de la Autoridad Palestina y del Wakf, Jerusalem y el Monte del Templo nunca podrán tener la misma significación para los musulmanes como lo tiene para los judíos. Señaló que Jerusalem es mencionada alrededor de 700 veces en la Biblia, “y ni una vez en todo el Corán”, el libro sagrado musulmán.

Hoy, los judíos están autorizados a visitar el Monte del Templo sólo en horarios específicos y en pequeño número, y deben estar acompañados por la policía israelí así como por un representante del Wakf, el cuerpo musulmán actualmente responsable de la actividad en el Monte del Templo. Además, los visitantes judíos no están autorizados a hacer reverencias o a rezar en el mismo monte, y ni siquiera pueden llevar libros escritos en hebreo.

Fuente El Reloj