¿Qué ocupación?

Autor: Victor Sharpe - Escritor sobre historia judía y el conflicto árabe-israelí. Traducción: Israel D. Fridman // Con información de: IHC

 

Durante las últimas dos semanas de mayo del 2003, pasé tiempo en Inglaterra visitando a familia y amistades. Mi visita me dio la oportunidad de percatarme de la forma como los medios de comunicación Británicos abordan el tema de Israel en las noticias diarias. Ya estaba enterado del sesgo institucional negativo por parte del British Broadcasting Corporation (BBC) hacia Israel, pero lo que logré observar y oír excedió mis peores temores.
 
En tan solo un día, la BBC difundió un programa llamado “Correspondent? en el cual la construcción de una cerca de seguridad por parte de Israel para proteger a sus civiles del terror árabe fue criticada rotundamente. El corresponsal de la BBC mostró ignorancia sobre las necesidades defensivas básicas de Israel; muy al contrario, el programa culpabilizó a la ocupación israelí de toda la violencia palestina y denunció la construcción de la cerca como una “muralla de apartheid.?
 
El canal 4 de la TV Británica difundió una muy extraña ópera llamada “La muerte de Klinghoffer.? Esta película, producida por John Adams, trató el tema del acto de piratería perpetrado por terroristas palestinos, en el cual el barco de crucero Achille Lauro fue secuestrado en 1985 y en el cual terminó asesinado Leon Klinghoffer, un ciudadano judeo-americano en silla de ruedas y cuyo cuerpo fue echado por la borda por los secuestradores palestinos. La opera otorgó un grado de dignidad inapropiado a los terroristas e intentó excusar sus acciones en parte debido a la ocupación israelí.
 
Anteriormente, esa misma semana, el canal BBC 1 debió haber difundido “Incursión en Entebbe? y los oyentes que acudieron a la cita televisiva se encontraron con que el “Beeb?, como a veces se le llama a la BBC, canceló el programa de manera arbitraria. La BBC arguyó que mostrar una película que describe a los comando israelíes en tonos heroicos al rescatar a los pasajeros judíos - mismos que habían sido secuestrados a la Uganda de Idi Amin por una banda de terroristas palestinos - era insensible, “en el presente momento cuando hay alertas terroristas?.
 
Vez tras vez en los medios de difusión y en varios de los periódicos y diarios, las atrocidades más horrendas perpetradas por palestinos en contra de israelíes se asocian con la frustración árabe-palestina en contra de la “ocupación?. ¿En qué consiste esta ocupación israelí que se acepta de manera casi universal como la raison d’être de la violencia árabe en contra del estado judío? Como siempre, es necesario remontarse a la historia del conflicto para poder comprender lo que está sucediendo hoy en día. Empecemos en el año de 1947.
 
De acuerdo a la profesora Talia Einhorn del TMC Asser Institute, los israelíes que viven en los llamados territorios ocupados poseen derecho legal y moral. Cisjordania que es en realidad la Judea y Samaria bíblicas, era parte del mandato británico, otorgado a la Gran Bretaña por la Liga de las Naciones en el Congreso de San Remo de 1920. Los estatutos de tal Conferencia enfatizaron implícitamente el reconocimiento internacional de los lazos históricos entre el pueblo judío y la tierra de Israel.
 
El territorio geográfico conocido como Palestina en aquel entonces, abarcaba lo que hoy en día constituye el Reino de Jordania, Israel, Judea, Samaria y Gaza. En 1922 Gran Bretaña concedió todo el territorio al oriente del río Jordán a los Hachemís bajo el Emir Abdullah. Los Hachemís se habían distanciado de la casa de Saud y la Oficina Colonial Británica de golpe y porrazo les cedió 80% del territorio original que estaba reservado para un hogar nacional judío.
 
La profesora Einhorn, en una entrevista que otorgó al servicio de noticias del canal Arutz-7 de Israel, aseveró que el 20% restante del territorio original bajo el mandato británico, es decir el área del mar mediterráneo al río Jordán “ con tan sólo cincuenta millas de anchura “ se designó bajo ley internacional para ser densamente poblado por la comunidad judía.
 
Durante la Guerra de independencia de Israel en 1948, Judea y Samaria fueron ocupadas ilegalmente por el reino de Jordania quien designó a esa región como Cisjordania (el costado occidental del río Jordán). Esa ocupación fue reconocida exclusivamente por Pakistán y por la Gran Bretaña. A su vez, Egipto se posesionó de la franja de Gaza. Jordania y Egipto fueron dos de los siete países árabes que habían invadido a Israel inmediatamente después de haberse declarado independiente.
 
La profesora Einhorn hace referencia al documento original del mandato e indica que la cláusula 2 responsabilizó a la Gran Bretaña de: “asegurarse de la existencia de condiciones políticas, administrativas y económicas que garanticen el establecimiento de un hogar nacional judío?. Lamentablemente, los medios internacionales de comunicación y la mayoría de sus interlocutores poseen una ignorancia completa de estos hechos.
 
No existe absolutamente nada en el ámbito de la ley internacional que demande la creación de un estado palestino entre el río Jordán y el mar mediterráneo. Aún la resolución de la ONU de noviembre de 1947 relativa a la partición, misma que exhorta a la creación de un estado árabe y uno judío, es tan sólo una recomendación, no un requisito. La profesora Einhorn nos recuerda que tal resolución asevera: “La Asamblea General recomienda al Reino Unido, en su función como encargado del mandato de Palestina, la adopción y puesta en práctica en lo concerniente al futuro gobierno de Palestina, de un plan de partición con unión económica?.
 
En vista de que los estados árabes rechazaron el plan de partición de 1947, las recomendaciones carecen de toda base legal. Por lo tanto, la repetición constante del término ocupación Israelí es una acusación carente de fundamento.
 
Las posteriores resoluciones 242 y 338 de la ONU fueron redactadas cuidadosamente para evitar usar el artículo definido los al referirse a la retirada de territorios. Jamás se implicó que después de la Guerra de los Seis Días de 1967 (en la cual Israel se defendió contra la guerra de destrucción lanzada por los ejércitos combinados de Egipto, Siria y Jordania) Israel tuviera que retirarse de todos los territorios que controla en la actualidad.
 
Lamentablemente, el poder implacable de la propaganda árabe y la ansiosa disposición de tantos individuos en los medios de comunicación de tragarse las afirmaciones falsas sobre la ocupación israelí de Palestina está arraigada tan profundamente que es difícil saber cómo va a surgir la verdad de manera generalizada. Por lo tanto, el gran mito en los tiempos modernos de un estado árabe independiente llamado Palestina, que ahora se encuentra ocupado por Israel, se ha convertido en un hecho aceptado por gran número de personas en todo el mundo.
 
El Plan de Paz(Roadmap to Peace) que promueve el Presidente George W. Bush cristaliza la creencia de que crear ese nuevo estado árabe conducirá a la paz duradera en toda la región y en el mundo.
 
Dar por terminada la susodicha ocupación israelí de Palestina representa una premisa falsa basada en las invenciones y mitología árabes ya que nunca “ en todos los anales de la historia “ ha habido un estado árabe llamado Palestina. El Plan de Paz niega los derechos históricos, bíblicos, legales y morales del pueblo judío de vivir libremente en tan sólo el 20% restante del territorio geográfico que les fue prometido.
 
No sólo no existe ninguna ocupación judía de la tierra de otros pueblos, sino que la expulsión de los judíos fuera de Judea, Samaria y Gaza - la mismísima cuna de la civilización judía “ daría paso en nuestro tiempo a una injusticia monstruosa y negaría tanto hechos históricos como la Biblia".
 
En la actualidad, a los judíos no se les permite vivir en ningún lugar de Jordania, misma que representa el 80% del territorio del mandato y del hogar nacional judío, hecho trizas por la Gran Bretaña hace más de ochenta años.