David Mandel
 

Ratoneras humanas

En este artículo Vargas Llosa menciona que los refugiados palestinos que viven en la miseria, consumidos por la frustración y el odio, no fueron incitados por las tropas invasoras árabes a huir de sus aldeas, sino que fueron "expulsados en una limpieza étnica planeada y ejecutada por los líderes sionistas de Israel". Como fuente de esta información menciona a los historiadores Benny Morris e Ilan Pappe.

No tengo dudas que Ilan Pappe, historiador identificado mas con los palestinos que con los israelíes, sostiene esa tesis, pero Benny Morris no la apoya. Morris, en un estudio publicado en el Middle Eastern Studies, en enero de 1986, aunque menciona que hubo algunos casos de palestinos expulsados, expresó que el Comité Nacional Árabe de Jerusalén, siguiendo las instrucciones del Alto Comité Árabe del 8 de marzo de 1948, dio órdenes para que mujeres, niños y ancianos evacuen la ciudad. Morris también escribió que unidades de la Legión Árabe en mayo del 48 dieron órdenes para evacuar mujeres y niños de Beit Shean.

Pappe le mostró a Vargas Llosa los lugares en Haifa y alrededores donde antes del 48 habían habido pueblos palestinos, pero no le menciono al crédulo escritor que la respetable revista inglesa The Economist, que no se distingue por su simpatía a Israel, escribió el 2 de octubre de 1948, "De los 62,000 árabes que vivían en Haifa, no quedan mas que 5,000 o 6,000. Varios factores influyeron en su decisión de huir, pero no hay duda que el principal fue el anuncio hecho por radio por el Alto Comando Árabe, instigando a los árabes a irse, y amenazando que aquellos que se quedasen en Haifa y aceptasen la protección judía serian considerados renegados".

La revista Time, el 3 de mayo del 48 escribió que "la evacuación en masa de los árabes fue debido a la esperanza de sus lideres de paralizar Haifa".

A pesar de lo que diga el "revisionista" Pappe, existe abrumadora evidencia de que la gran mayoría de refugiados palestinos huyo en forma voluntaria. El cónsul general de los Estados Unidos en Haifa escribió en abril del 48 que los lideres árabes estaban instando a todos los árabes a abandonar la ciudad. El primer ministro iraquí Nuri Said declaró "Pulverizaremos el país con nuestros cañones y destruiremos todos los lugares donde los judíos se refugien. Los árabes deben evacuar sus mujeres y niños hasta que termine la lucha". Haled al Azm, que fue el primer ministro de Siria durante la guerra del 48, admitió en sus memorias, "nosotros los incitamos a que se vayan". El periódico Filastín de Jordania escribió el 19 de febrero de 1949 "Los estados árabes alentaron a los árabes palestinos a abandonar temporalmente sus hogares para no molestar a la invasión de los ejércitos árabes".

Respecto al número de árabes que abandonaron Palestina en 1948 Vargas Llosa da una figura de 800,000. El censo del 30 de noviembre de 1947, el día que la ONU voto por la partición, dio un total de 809,000 árabes en Palestina. En 1949 el gobierno de Israel realizo un censo y encontró que 160,000 árabes vivían en el país, lo cual quiere decir que no mas de 650,000 palestinos se volvieron refugiados.

Lo que Vargas Llosa no menciona es que el número de judíos que escaparon de los países árabes y llegaron durante los siguientes años a Israel es prácticamente igual al de los refugiados palestinos. De Marruecos salieron 260,000 judíos, de Argelia 14,000, de Libia 35,000, de Egipto 89,000, de Siria 4,500, del Yemen y Adén 50,500, y de Irak 129,000.

Los refugiados judíos fueron aceptados y asimilados con éxito en Israel. Los refugiados palestinos fueron restringidos en Gaza (que estaba controlada por Egipto), Cisjordania (anexada por Jordania), y Líbano a permanecer en campos de refugiados, una política deliberada de los países árabes para mantener vivo el sentimiento revanchista contra Israel.

Durante los años que Israel controló Gaza el gobierno israelí trató en varias ocasiones de construir viviendas permanentes para los refugiados. Los palestinos se opusieron ya que los campos de refugiados son terreno fértil para suministrar gente a las organizaciones terroristas, y en la ONU los estados árabes también se opusieron a que Israel remueva a los refugiados palestinos de sus campos, prefiriendo que se queden allí como muestra viva de la "opresión israelí".

El caso de los refugiados palestinos es el único en la historia donde los refugiados continúan en ese status más de 50 años después, con los hijos heredando tal condición de los padres.

Respecto a la falta de trabajo en Gaza, decenas de miles de palestinos entraban a diario a Israel a trabajar antes de que Arafat desatase la Guerra del Terror en setiembre del 2000. Cuando empezaron a suceder casos de actos terroristas cometidos por los supuestos trabajadores, incluso el de palestinos que asesinaron a los patronos judíos con los cuales habían trabajado juntos durante años, Israel empezó a limitar el número de palestinos a los que se permitía entrar a trabajar. Por supuesto que si Arafat hubiese utilizado los cientos de millones de dólares y euros, donados por países generosos, para construir industrias y abrir nuevos puestos de trabajo, en vez de enviarlos a Suiza, la situación de desempleo en Gaza hoy no sería severa.

Los palestinos, per cápita, reciben más dinero en donaciones de la Unión Europea, de países europeos, y otros países generosos, que cualquier otro pueblo. Los países árabes, riquísimos en petróleo, podrían haber aliviado la miseria de los campos de refugiado con dinero para la construcción de fábricas, hospitales, colegios y viviendas. En vez, como en el caso de Arabia Saudita y el Iraq de Saddam Hussein, sus contribuciones fueron a las familias de los "mártires" suicidas para alentar el terrorismo.

Hay un hecho que es irrefutable, si los árabes hubiesen aceptado el plan de partición de las Naciones Unidas de noviembre del 47, como Israel lo hizo, y no hubiesen invadido con 6 ejércitos en mayo del 48, hoy no habría un solo refugiado.