Los dirigentes terroristas palestinos dicen a quien quiera escucharles que consideran que Gaza y su población deben estar en un estado de guerra perpetuo hasta la aniquilación israelí. Lo que constituye una miseria humana que no dejaremos de repetir para tanto ciego voluntario: Hamás no sólo no hace nada por salvaguardar a la población civil, sino que su estrategia consiste precisamente en involucrarla cada vez más.
Seamos, al menos, sinceros. El principal objetivo de los terroristas palestinos es lograr el mayor número de víctimas posibles entre la población... palestina. Utilizan a su propia población civil como carne de cañón, lo hacen abiertamente y ni siquiera disimulan. Esconden sus cañones, sus arsenales y sus cohetes en hospitales, escuelas y viviendas. Provocan a los israelíes buscando sangre palestina, y la quieren en grandes cantidades.
Ya llegarán luego los intelectuales y los periodistas occidentales de turno para culpabilizar a Israel de unos muertos que buscan los propios terroristas palestinos. Y es normal que lo hagan, pues conocen bien el historial judéofobo de los medios europeos, tan dispuestos a denunciar los errores israelíes como a ocultar la estrategia de terror de los terroristas palestinos, que empieza por su propia población.