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¡HAGAMOS PATRIA! Por una Patria sin idiotas
Por Rafael T.Perez
No sabemos que causa más pena, si un mentiroso, un idiota o una conjunción de ambos, realmente si el primero es nocivo para una sociedad, al segundo se le soporta por su manifiesta deficiencia intelectual pero en cualquier caso no dejará de ser como un grano, inoportuno e impertinente, y lo peor que lo caracteriza es por su pertinaz manía de mostrar al mundo cuan idiotas pueden llegar a ser al entregarse al afán de intentar repartir con los demás una parte de esa idiocia de la cual hacen gala con la obstinación típica del memo. No obstante, una combinación de estas dos características transforma al individuo que las padece en una auténtica mole de estupidez compulsiva. Peligroso para sí mismo tanto como para la sociedad que tiene la fatal desgracia de convivir con semejante trozo de "sebo con patas". Se puede ser un mentiroso y sobrevivir durante un tiempo, el que se tardan en descubrir sus mentiras, y se puede ser un idiota y pasar por la vida sin dejar más huella que la sonrisa del "talante" hueco, pobre de la sociedad que consienta que un mentiroso sea, además, idiota, y pobre de la sociedad que se contagia de esa enfermedad, ya que para la idiotez no hay más vacuna que la razón, y esta es para los mentirosos tan huidiza como para los idiotas.
En el mentiroso observamos un rasgo recurrente, la pobreza y debilidad de los argumentos que emplea para sostener sus mentiras y si además de mentiroso es, como venimos señalando, idiota, entonces este rasgo lo acompañará con la contundencia, en otras palabras; el mentiroso sabe que sus argumentos son, de principio a fin, falacias, y para que estas puedan ser creídas ha de aplicarles la afirmación contundente que solo un menguado de ideas utilizaría para sustentarlas. Lidiar con estos astados sin casta es, en todos los casos, una perdida absoluta de tiempo e intentar que alcancen siquiera un poco a comprender los intrincados usos de la razón se vuelve una tarea inútil, es como pretender enseñar a un macaco el álgebra de Bull.
"¡Argentina sin judíos!" exclama el autor de un bodrio inventado que, además, ha cometido el delito de usurpar una identidad falsa tras la cual escudarse para cometer otro delito, esta vez apología del odio, y dicho lo cual, y algo más, lo suponemos balanceándose de rama en rama mientras los judíos de verdad, no los recreados a su imagen y semejanza en el interior de su perturbada imaginación, nos dedicamos unos a estudiar, otros a investigar, otros a compartir conocimientos, arte y sabiduría, y todos a construir un mundo mejor, y sí, por supuesto, otros a limpiar el mundo de esos asesinos terroristas sin identidad e historia y quienes comparten mentiras, odios y la misma idiotez del mencionado apólogo de la judeofobia antes de que puedan alcanzar sus miserables propósitos. Si han tenido la oportunidad de perder un tiempo precioso leyendo las tonterías de ese falsario habrán observado un detalle que refleja, ya no solo la intención, sino lo que es mucho mejor que descubrir su antisemitismo y su irracionalidad, se presenta a sí mismo tal cual es, sin ambages, sin caretas, sin poder disimularlo siquiera, y se descubre de tal manera que nos queda la satisfacción de poder, literalmente, hartar de reírnos de semejante esperpento de la naturaleza, lo dicho, un pedazo de sebo con patas y poco más. Dice su alegato del odio: YO te cuento lo mio y vas a ver El primer chanta que me estafó fue judío Yo tenía un Torino que amaba y cuando lo fui a vender todo parecia bien pero el tipo me estafó con cheques truchos y varios versos y al final casi no me pagó nada. Adivinaste era un judio. Choco con un Corsa y el otro que no tenía seguro y me clavo? : un judío Al margen de su delicada prosa, como veremos más adelante, destaca su facilidad para cometer cuantos atropellos a la lengua de Cervantes se puedan cometer en una sola carta, lo que de acuerdo al criterio de todo buen académico de la lengua es una inequívoca evidencia de su escasa formación intelectual y de un profundo desprecio propio al negarse a sí mismo una formación adecuada, cuando menos, para pasar desapercibido.
Volviendo al comentario citado; Obviamente si hay un estafador es porque hay cerca un idiota al que estafar, sin embargo ¿todo cuanto relata tiene una base real o es producto de su calenturienta imaginación judeófoba? en todo caso, y admitiendo, con mucha benevolencia, la posibilidad de una base real, habría que preguntar al comprador si el estafado no fue él. No obstante aquí radica la debilidad de los argumentos esgrimidos, los estafadores actúan con malignidad, pero ¡todos los estafadores del mundo y no solamente los judíos!, que judíos también podría ser que los hubiera, y seguramente de manera lamentable los habrá. ¡¡Pidamos un mundo sin estafadores, hagamos planeta!! Lo que queda al final no es el resultado de la estafa, el hecho concluyente y demostrado no es que el estafador pudiera ser judío, que lo dudo por ser vos quien sois, el hecho concluyente es que el estafado además de su condición de estafado y antisemita es completamente idiota por dejarse estafar. Y lo peor es que según relata en su carta, no fue una ni dos sino varias veces, punto que lo sitúa en un nivel de estupidez tal que es imposible no sentir lastima, a la vez que hilaridad. En los casos citados uno está obligado a pensar que por encima del negocio de timador existe una ley a la cual apelar ¿lo hizo?, sin una jurisprudencia dictada y sin un veredicto firme que castigue el delito, no hay condena, el autor del bodrio solo tiene palabras, las suyas, pero estas son escasamente convincentes y manifiestamente embustes judeófobos.
Continúa como si tal cosa narrando su siguiente elucubración diciendo que: Los peores amigos que tuve fueron judios Una se llama Bettina la conoci cuando tenia 25 y por años todo bien le contaba mis cosas y hasta ella me tiraba minas De un dia para otro empezo a venderme, me hacia gamba para encamarme con una mina y despues le contaba a mi esposa!!!! Falsa mentirosa de las que te usan, me pidio prestada guita, me mintió mil veces y me hizo quedar mal por todos lados. Si hemos leído bien, quiere hacer creer que alguna vez tuvo amigos judíos, los peores de acuerdo a sus palabras, y narra las desventuras y sofocos que almacenó merced a una tal Bettina, señorita judía cuyo nombre y filiación, si la buscamos, no aparecerá en el registro por ningún lado, según el falsario autor, esta joven le estuvo "buscando" y "embaucando" por años ¿cuántos exactamente? siendo que utiliza el plural supongámosle al menos dos, en cualquier caso 730 días, como mínimo, son aun demasiados días como para no haber descubierto lo nefasto de una amistad como esa pero nada, él directo a ningún sitio mientras tararea las notas de "Había una vez; Un circo". Siguiendo a las letras expuestas unas líneas arriba añade a su repulsiva narración un contenido soez, chabacano y vulgar a través del cual se esboza a la perfección el claro perfil de su autor así como de su nivel intelectual. No obstante le beneficiaría mucho más a este individuo ocupar su mente en proyectos más altruistas y humanos que trasladar y asumir como suyo lo que ha aprendido leyendo o mirando contenido pornográfico, especialidad en la que aparentemente parece demostrar ser un entendido gracias a un ocio mal empleado. No importan tanto las vulgaridades que surgen del negro contenido de su imaginación (que no alma) lo que importa y lo que interesa es que se descubre a sí mismo tal cual es, irrespetuoso hacia la figura de una mujer, poco le importa en realidad su persistente recurso a la filiación judía para decir memeces de una mujer, hasta la meretriz de más triste vida merece un absoluto respeto por su dignidad humana, irrespetuoso, pero igualmente se le descubre chapoteando como un puerco en el fangoso estiércol de sus propias invectivas judeófobas y antisociales, irrespetuoso, embustero y además manifiesta ser un cretino integral por las cinco veces en las que, según quiere hacernos creer, ha sido estafado, pues solo a un idiota lo timarían tantas veces y tan seguido.
Un individuo así tiene la desgracia de no saber cuando cerrar la boca para no abundar en más estupideces, la risa que provoca su narración no puede ser atribuida ni al género de la ciencia ficción por cuanto que resulta evidente que no es ciencia y hasta como historia ficción representa al ser fracasado que la ha escrito. Pero él sigue: ...admiro a los alemanes me imagino que si hubieran ganado la guerra no habrían judios en el mundo y estariamos todos mucho mejor. Si la ignorancia tuviera la capacidad para asumir un cuerpo, esta habría tomado forma en el del autor de ese correo cargado de mentiras y embustes mal hilvanados ya que de haber ganado el nazismo, los judíos representaban solo el primer eslabón de una cadena de exterminios que se hubieran sucedido uno tras otro, cadena de la que no se hubiera librado ni él, a menos que sea ario y su sangre no contenga ni un glóbulo de la sangre de los naturales del continente americano. Y aun suponiendo que se librara de ser el eslabón siguiente de esa cadena, aun le aguardaría otra todavía más dramática, aquella en la que los más débiles de una sociedad, los disminuidos psíquicos, eran gaseados en camiones y en habitáculos por ser una mancha en el ario historial de una tiranía antihumana. Así que el falsario autor de ese libelo antijudío, si no era conducido a una cámara de gas por ser latinoamericano, lo sería por ser un deficiente mental.
Se pregunta: Conocés a algun gran medico, escritor o jugador de futbol que sea judio.??? A menos que haya llegado recientemente de alguna lejana galaxia, esta pregunta solo puede tener dos explicaciones, o es absolutamente un ignorante, o es absolutamente un ignorante, aunque todavía hay una tercera posibilidad ¿estamos frente a las regurgitaciones de un ignorante? ya que es tan abrumadora la cantidad de judíos de renombre que han traído a este mundo la luz del conocimiento y el beneficio para toda la raza humana sin distinción en las múltiples áreas del saber humano y en cualquiera que sea la ciencia, el arte, la filosofía o la religión, que con esta pregunta planteada determina la futilidad de cualquier intento suyo por alcanzar la razón (de evolucionar) y significa la pérdida de toda esperanza nuestra por recuperarlo para la humanidad. No obstante refrescaremos su memoria con una pequeña muestra patria, ¿le sonará el nombre del judío argentino César Milstein Premio Nóbel de Medicina y Farmacología en 1984? claro que siguiendo la lógica antisemita con la cual pretenden los musulmanes españoles de una conocida web islámica tapar sus verguenzas, viene a resultar que eso de los premios Nóbel es un invento judío para beneficio de los judíos. Y se quedan tan anchos después de semejante ejercicio de ignorancia, que ya hasta pueden dormir un par de horas seguidas una vez se han inyectado su dosis diaria de conspiraciones diversas destapadas.
Y es que la imaginación de los ignorantes (entiéndase por judeófobos) solo funciona para producir esperpentos de sí mismos y ocultar tras ellos todas sus miserias intelectuales, morales y humanas.
Dado que se ha entregado a largar sin límite todo tipo de veleidades contra los judíos, no podía faltar el uso maniqueo (¿mani... qué?) de la cuestión de Irak, ahí acusa nada menos que a todos los judíos del mundo de estar asesinando irakíes a troche y moche, amén de los palestinos, que estos aparecen en todos los top de la información tendenciosa de la izquierda europea y de los clásicos fantasmas trasnochados de la derecha extrema, unos y otros fascismos absolutos. Resulta que los terroristas que se explotan al grito de lo grande que es su dios, entrenados y financiados por Irán y Siria, "países nada sospechosos de ser judíos" y mucho menos sionistas, terroristas de dos de las sectas mayoritarias del islam que son quienes se están dando de tortas por rencores ancestrales y por sus diferencias político-teológicas, resulta, de acuerdo a la interpretación que hace ese usurpador falsario, que no son ni chiitas ni sunnitas sino directamente judíos o yankees disfrazados de musulmanes enloquecidos. Una vez más el argumento del judeófobo ha de encajar obligatoriamente en el ideario del ignorante, ya que si su ideario antijudío no coincide con la evidencia irrefutable, hacen que la evidencia encaje con su ideario antijudío. Así que individuos como el que ha escrito y difundido semejante cúmulo de mentiras y vulgaridades no son antijudíos por los hechos sino a pesar de ellos.
Lo de los
palestinos,
y los
terroristas
que utilizan
como escudos
a niños,
ancianos y
mujeres
frente al
justificado
derecho de
Israel a
terminar con
sus
continuos y
criminales
actos de
barbarie
irracional,
derecho que
cualquier
nación del
mundo
ejercería
con menos
presión
mediática y
con mucho
más rigor y
dureza que
el que
podemos ver
en el Tzahal,
lo de los
palestinos
solo tiene
dos
soluciones,
y ninguna es
buena, tal
cual están
las cosas,
tal cual el
carácter
exhibido de
unos y
otros,
israelíes y
palestinos,
estos
últimos
temidos y
detestados
aún entre
los propios,
el mundo
podría
sobrevivir a
una debacle
"palestina"
pero no
sobreviviría
a la
desaparición
de Israel. Finalmente dará fin a su coloelucubración con frases como las siguientes: Ya somos un buen grupo de amigos que pensamos lo mismo juntate con nosotros que mientras mas seamos mejor Qué pasa si nos juntamos 300 argentinos con huevos y hacemos que se vaya un judio Lo dicho, su único afán es repartir cuanta más estupidez mejor, de esta forma, con la estupidez más repartida, tenderá a creer que parecerá menos idiota de lo que es. No obstante ¿para qué solicita la masa de 300 individuos como él y por qué con "huevos"? ¿qué piensa hacer con tantos huevos? demasiados "huevos" para tan poco cerebro, ese es el problema, que su ya de por sí escasa capacidad intelectiva es expulsada hacia el exterior por los conductos deferentes, sus pocas "neuranas" (no es error) con algo de seso sueñan con huir de su cuerpo cuanto antes.
Añade su particular epílogo de la siguiente forma: Me imagino como seria Argentina sin judios HAGAMOS PATRIA PATRIA SIN JUDIOS!!!!. Teniendo en cuenta el perfil de este individuo, timado al menos en cinco ocasiones, según él mismo desvela para su verguenza, timado cinco veces, asume, quiera o no, el hecho de que existe una mayor inteligencia frente a su propia estupidez, el "hagamos patria, patria sin judíos" es una exclamación que no se adecua a la realidad, Argentina sin judíos posiblemente no sería ni mejor ni peor, pero sin duda que una Argentina sin idiotas sería mucho mejor. Y por extensión, un mundo sin idiotas y sin mentirosos también sería mucho mejor.
Rafael T.Perez 27 Noviembre 2006
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