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LA PARTE CONTRATANTE DE LA SEGUNDA PARTE Por Rafael T.Perez
En la más que conocida película "Una noche en la ópera", los hermanos Marx nos dejaron un diálogo para el recuerdo que se ha convertido en uno de los diálogos más famosos del cine y que mayor empleo se le ha dado en prácticamente cualquier medio, desde el teatro a la televisión, y desde el propio cine hasta las tertulias amistosas, en todas partes alguna vez se ha recurrido a este diálogo enrevesado y típico en el humor de los hermanos Marx. Diálogo que mostramos a continuación y que dará pie a nuestro despacho: Haga el favor de poner atención en la
primera cláusula porque es muy importante. Dice que... la parte
contratante de la primera parte será considerada como la parte
contratante de la primera parte. ¿Qué tal, está muy bien, eh? La cuestión es que por uno de los múltiples azares de la vida, Israel se encuentra de frente con la realidad, y por supuesto el mundo con la suya, de una parte ese mismo mundo, con toda la enloquecida prensa antiisraelí y un sin fin de plumillas cantándole las glorias al terrorismo contra Israel y contra occidente mientras que persevera en su demonización del pueblo judío y de la defensa de los valores de la civilización judeo cristiana, Israel ve como la progresía intelectualoide de izquierda pone el grito en el cielo por una familia palestina enterrada entre los escombros de su casa debido a un error grave del ejército de defensa de Israel, ¿qué se podía haber evitado? por supuesto que sí, mucho antes incluso de que las IDF tuvieran que intervenir para cortar de una vez los continuos lanzamientos de misiles sobre territorio de Israel, se debe decir alto y claro, si no hubiera provocación terrorista palestina, si no bailaran estos al son del odio que rezuman contra el pueblo judío, jamás se habría producido ese fatal error. Pero se produjo y ahora toca lamentarse, Israel puede lamentarlo mientras los mass media antiisraelíes se frotan las manos y lo que es peor, guardan un estrepitoso silencio sobre los entre dos mil o casi más probablemente tres mil muertos habidos en el bombardeo de Mogadiscio llevado a cabo por los ejércitos de Somalia y Etiopía, hartos de soportar a unos vecinos islámicos que no contentos con arruinar el suelo que pisan ya estaban sacando esos pies fuera del tiesto. El silencio del mundo otra vez, el mismo silencio y la misma inoperancia de una ONU cada vez más miserable, el mismo silencio frente a los 800.000 muertos en el genocidio ruandés, el mismo que se guardó en la masacre de Sebrenika, el mismo espantoso y vergonzante silencio mientras eran Assad, Hussein, Komeini y los demás héroes de la canalla progre ciega ante los crímenes propios pero muy ruidosa ante los errores de las IDF cuando de lo que se trata es de defender el derecho a la existencia del pueblo judío y de Israel como nación. Y ahora, de nuevo, Rusia. En cualquier caso los negocios de la madre Rusia no deben sorprender a nadie, Puttin lo convirtió en declaración, Rusia es la defensora del Islam, obviamente siempre y cuando no sea en su terrotiorio, léase Chechenia. En un momento en el que la comunidad internacional mira con recelo hacia el Irán preatómico, Rusia va y vende a Ahmadinejad un equipo de misiles antiaéreos capaces de abortar cualquier intento de Israel en atacar sus instalaciones nucleares. Y eso que Rusia asumió las sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU contra Irán por sus continuos agravios, sus amenazas de exterminio y sus nada ocultas intenciones de procurar hacer estallar al planeta entero empezando por Israel. ¿Y en qué se ha justificado desde Rusia esta venta?, precisamente en un contrato previo, y no precisamente como el de los hermanos Marx pero con mucha más mala intención. Así que la cuestión se plantea en términos
contractuales, y esta es la respuesta dada por un alto Se acabaron las filas hacia una muerte voluntaria e impuesta, se terminó para siempre el judío transformado en una oveja dispuesta para el sacrificio, quien pretenda reconstruir una nueva industria de exterminio para aniquilar al pueblo judío deberá asumir que tal vez la noche de sus primogénitos ocurra cuando menos la esperan y de la manera que ni imaginan. ¿De verdad puede haber alguien tan crédulo que crea firmemente en que una vez alcanzada la capacidad nuclear, Ahmadinejad, no ordenaría barrer a Israel del mapa, como tantas veces han proclamado él y los líderes religioso-terroristas de Irán? para cumplir el siempre tan acariciado sueño de exterminar al pueblo judío de la faz de la tierra, sueño que tantas veces ha demostrado ser tan irracional como inútil. Al actual presidente de Irán bien podría salirle el experimento de la manera que no tenía pensado, detrás de sus ensoñaciones no hay nada que las sostenga, ni dios, ni profeta ni mahdi ni imán oculto, y mucho menos poder alguno sobre la tierra. Así que sus palabras son las mismas palabras antes escuchadas con el mismo timbre de voz pero desde diferentes negras gargantas, palabras por las que podría ser denunciado y juzgado por ellas, palabras que matan, como perfectamente define Jeff Jacoby en su despacho. Ahmadinejad se parece tanto a los anteriores hijos del odio que resulta imposible no verse tentado a recordarlos a todos y a cada uno en la figura del presente aprendiz de matarife, la voz es la voz de un carnicero. Empezamos hablando de un conocido y famoso diálogo que los hermanos Marx legaron no solamente al mundo del cine, sino a la humanidad, por el sentido de ese diálogo de locos es que estamos hoy aquí, y si me lo permiten, y ya que hablamos de parecidos y semejanzas, quisiera dejarles con otro genial diálogo de los mismos autores, la respuesta al final, para Israel y el pueblo judío, es impedir esa absurda persecución apelando a la justicia y a la vida - ¡Caramba, Sra. Claggool!, ¿Qué tal? Quien pone en duda la existencia de Israel y el derecho a la vida del pueblo judío, sin saberlo ha puesto en duda su propio derecho a existir. Rafael T.Perez 3 Enero 2007 |